Sesión se extendió por casi nueve horas.
En una sesión maratónica que se extendió hasta la medianoche del lunes, el Senado dio un paso decisivo hacia la aprobación de la reforma de pensiones. Con 40 votos a favor y 7 en contra, la Cámara Alta aprobó el proyecto de ley que introduce modificaciones sustanciales al sistema previsional chileno.
La iniciativa, pasa ahora a la Cámara de Diputados, Corporación que ahora deberá revisa en última instancia para su votación final. El proyecto, por razones de estrategia política, debe abordarse y tramitarse para convertirse en Ley antes del receso de verano del próximo viernes 31 de enero.
La reforma contempla una serie de cambios significativos, entre los que destacan:
- Aumento de la cotización: Se incrementa la cotización a cargo del empleador en un 7%, lo que eleva el total a 8,5%. Este aporte adicional se destinará a mejorar las pensiones de los actuales y futuros jubilados.
- Seguro Social: Se crea un seguro social que otorgará beneficios como una garantía de 0,1 UF por año cotizado y una compensación por diferencias de expectativa de vida para las mujeres.
- Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP): Se crea un fondo para administrar parte de los recursos adicionales generados por el aumento de la cotización. Este fondo será gestionado de manera autónoma y estará sujeto a evaluaciones periódicas para garantizar su sostenibilidad.
- Modificaciones a las AFP: Se elimina la licitación de nuevos afiliados y se introduce una licitación del stock de afiliados. Además, se establece un nuevo sistema de carteras de referencia y de premios y castigos para las AFP en base a la rentabilidad de los fondos.
La aprobación de esta reforma representa un avance importante para mejorar el sistema de pensiones en Chile. Sin embargo, aún quedan desafíos por superar, como la necesidad de lograr un acuerdo en la Cámara de Diputados y la implementación efectiva de los cambios propuestos.
SOJ





