Con el objetivo de expandir sus operaciones y contribuir al desarrollo económico de la región del Biobío, los gestores de este proyecto, planteado en junio de 2024, habían formulado una iniciativa para establecer una nueva base de operaciones en el Aeropuerto Carriel Sur de Concepción, con cargas desde y hacia el exterior.
Sin embargo, debido a la permisología enfermiza, la falta de respuesta oportuna, la demora inusual en la evaluación, los constantes cambios sistematizados y las elevadas y cambiantes exigencias; la compañía ha tomado la difícil decisión de postergar este plan.
Además, el centralismo exacerbado de algunas autoridades, que lideran ciertos servicios públicos, ha jugado en contra de esta iniciativa de desarrollo en el Biobío, donde el ejercicio del poder, centrado a 500 kilómetros de distancia, ha atentado directamente contra iniciativas privadas y el anhelo de un desarrollo social, logístico, cultural y económico en las regiones, que tienen el legítimo derecho de aspirar a una mejor calidad de vida. La región cuenta con todo los talentos, competencias, habilidades y capacidades en el ámbito productivo, académico e infraestructural necesarias para llevar a cabo proyectos de comercio exterior aéreo desde y hacia el Aeropuerto Carriel Sur.
La decisión se ha basado en una serie de desafíos y obstáculos que comprometen la viabilidad del proyecto a largo plazo. Entre las principales razones se encuentran:
- Incertidumbre regulatoria: La falta de claridad en las normativas y los constantes cambios en el marco legal han generado un ambiente de inestabilidad que dificulta la planificación de inversiones a largo plazo.
- Limitaciones infraestructurales: Las deficiencias en la infraestructura del aeropuerto, como la falta de acceso a servicios básicos y la capacidad limitada de las instalaciones, han impedido garantizar la eficiencia y la seguridad de las operaciones.
- Impacto en la cadena de suministro: Las demoras en la obtención de permisos y licencias han generado incertidumbre en los proveedores internacionales, afectando la capacidad de la empresa para cumplir con sus compromisos.
A pesar de esta decisión, los gestores del proyecto de carga en Carriel Sur, reafirman su compromiso con el desarrollo de la región del Biobío y ha decidido seguir explorando otras oportunidades de inversión. No obstante, es fundamental que se adopten medidas para mejorar el entorno de negocios y superar los desafíos que enfrentan las empresas que desean invertir en la zona. Esta decisión no ha sido fácil para los gestores del proyecto, pero sí necesaria para garantizar la sostenibilidad institucional a largo plazo. Los responsables del plan vigente hasta ahora esperan que las autoridades competentes tomen las medidas adecuadas para mejorar las condiciones de inversión en la Región del Biobío, con el fin de atraer nuevas empresas, promover la inversión y generar el mayor empleo posible.
No se entiende que en una región en crisis de inversión, como Biobío: Cierre de Huachipato, caída estrepitosa de la Construcción, debilitamiento del sector forestal y la amenaza de la Ley de Fraccionamiento pesquero; ciertas autoridades nacionales se den el gusto, marcadamente ideológico, de colocar trabas a la inversión privada.
SOJ





