Hace 35 años, en un Chile que comenzaba a reconstruirse democráticamente, un grupo de visionarios investigadores, encabezados por el Dr. Óscar Parra Barrientos, se embarcó en una ambiciosa misión: comprender y abordar los desafíos ambientales de la cuenca del río Biobío. Así nació el EULA, primero como proyecto y después se constituyó en un centro, una iniciativa pionera que transformaría la forma en que Chile ya enfrentaba sus problemas ambientales.
El proyecto EULA, financiado en gran parte gracias a la gestión del entonces diputado José Antonio Viera-Gallo, sentó las bases para la creación del primer centro de investigación ambiental de Chile y América Latina. El también senador, actual embajador de Chile en Argentina, fue unos de los grandes impulsores del proyecto. Él consiguió los recursos necesarios para conformar una organización inédita y pionera en el cuidado del medio ambiente y protección de la naturaleza instalado en Concepción. Desde sus inicios, el EULA se destacó por su enfoque interdisciplinario, involucrando a científicos de diversas áreas para abordar la complejidad de los problemas ambientales.
«Llegué al EULA cuando aún era solo un proyecto», recuerda el Dr. Ricardo Barra, actual director del centro. «Fue una oportunidad única de formar parte de una iniciativa que buscaba construir conocimiento y formar profesionales en un área que era prácticamente inexistente en Chile».
Gracias al trabajo del EULA, hoy contamos con una comprensión profunda de la cuenca del río Biobío, convirtiéndola en uno de los sistemas fluviales más estudiados del país. Pero la influencia del centro se extendió más allá de la región, impulsando la creación de la carrera de Ingeniería Ambiental en la Universidad de Concepción y, posteriormente, de la Facultad de Ciencias Ambientales.
«El EULA no solo ha generado conocimiento, sino que también ha sido un catalizador para la creación de nuevos programas académicos y centros de investigación», afirma Barra. «Hemos contribuido a formar una nueva generación de científicos ambientales que están liderando la investigación y la innovación en nuestro país».
El abogado y profesor UdeC, Augusto Parra Muñoz, en su calidad de rector, constituyó el primer centro de investigación ambiental en Chile, no solo con un enfoque hacia la investigación, sino que también hacia la formación de recursos humanos. Mientras que el el primer director del centro EULA, Dr. Oscar Parra Barrientos, en conjunto con pares italianos, se embarcaron 1989 en la travesía de entender y descifrar los principales problemas ambientales de la Región del Biobío.
A lo largo de sus 35 años de historia, el EULA ha participado en numerosos proyectos de investigación, ha asesorado a gobiernos y empresas, y ha formado a cientos de profesionales. Sus aportes han sido fundamentales para el desarrollo de políticas públicas ambientales y para la protección de los ecosistemas chilenos.
En la celebración de su aniversario, el centro reafirmó su compromiso con la investigación y la educación ambiental. «Nuestro objetivo es seguir siendo un referente en la investigación y la formación de profesionales en el área ambiental», afirmó Barra. «Queremos seguir trabajando en colaboración con la sociedad civil, el sector privado y el gobierno para construir un futuro más sostenible para nuestro país».
SOJ

