El Banco Central anticipa un crecimiento económico más moderado y una inflación persistente

En su último Informe de Política Monetaria (IPoM), publicado esta mañana, el Banco Central de Chile (BC) ha revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento económico para este año, situándolas en un 2,3%. Esta cifra, ligeramente inferior a la estimación del gobierno (2,4%), se ubica en el extremo inferior del rango previsto en septiembre.

Para los próximos dos años, 2025 y 2026, la entidad emisora mantiene un rango de crecimiento entre 1,5% y 2,5%.

Respecto a la inflación, el escenario se presenta más desafiante. El BC estima que cerrará el año en 4,8% y que durante el primer semestre de 2025 se mantendrá en torno al 5%, debido principalmente a mayores presiones de costos. Sin embargo, la institución confía en que la convergencia hacia la meta de inflación del 3% se alcanzará a inicios de 2026, como se había proyectado anteriormente.

«El panorama inflacionario de corto plazo se ha vuelto más complejo», advierte Rosanna Costa, presidenta del BC. «Si bien la demanda interna más débil podría mitigar las presiones inflacionarias en el mediano plazo, en el corto plazo los riesgos siguen inclinándose al alza».

Ante este escenario, el Banco Central señala que la Tasa de Política Monetaria (TPM) seguirá una trayectoria decreciente, siempre y cuando se materialicen las proyecciones del IPoM. No obstante, la entidad mantendrá una postura cautelosa debido a los riesgos inflacionarios a corto plazo.

¿Qué significa esto?

En resumen, el Banco Central está anticipando una economía chilena que crecerá a un ritmo más moderado de lo esperado, con una inflación que se mantendrá elevada durante más tiempo debido a factores como el aumento de los costos. Para controlar esta inflación, el BC seguirá ajustando su política monetaria, pero de manera gradual y cautelosa.