Gemines Consultores: Mercado laboral en un punto crítico, y la inversión de mal en peor

Un informe de Gemines Consultores de este mes de diciembre indica que en los últimos meses han surgido nuevas presiones sobre los precios locales, lo que llevará a que la inflación se mantenga por sobre la meta del Banco Central. El posible desborde se explica por el alza de las tarifas eléctricas y la depreciación del peso chileno, entre otras cosas. El artículo pertinente a este tema de Jaime Troncoso R., en la edición de este lunes 16 del medio digital Ex-Ante, sostiene que «a juicio de la consultora, que encabezan Alejandro Fernández y Tomás Izquierdo, el Banco Central debe postergar recortes adicionales en la Tasa de Política Monetaria (TPM) hasta que existan condiciones más claras. La cautela –según se plantea–, es esencial para evitar riesgos mayores en un entorno global incierto y con la posibilidad de nuevas presiones devaluatorias. La decisión sobre qué hacer con la TPM -actualmente en 5,25%- la tomará el Consejo del Banco central este martes 17 de diciembre».

De acuerdo con el articulista, en su anterior reunión de octubre, el Consejo del Banco Central decidió reducir la Tasa de Política Monetaria en 25 puntos base, llevándola a 5,25%, completando así una reducción de 600 puntos base desde que comenzó el ciclo de recortes en julio de 2023, cuando la tasa se situaba en 11,25%. «Gemines plantea que el panorama económico en Chile está marcado por el estancamiento en la actividad productiva y un deterioro en el mercado laboral», recalca Troncoso, añadiendo que la consultora afirma que la economía cerrará en 2024 con un crecimiento levemente superior al 2%. Se sugiere que en 2025 habrá un dinamismo acotado, en la medida que el mercado internalice cambios políticos que sean leídos como favorables para propiciar mejores condiciones para el crecimiento. En cuanto al tipo de cambio, se espera que la cotización del dólar termine 2025 cerca de los $930, debido a una combinación de caídas moderadas en el dólar observado y una inflación interna que superará la de los socios comerciales.

La publicación del analista en Ex-Ante afirma que la devaluación inflacionaria genera una presión adicional sobre los precios internos y reduce el poder adquisitivo de los hogares. Las cuentas fiscales también muestran signos preocupantes, según el informe. Esto, no sólo porque la sobreestimación de ingresos ha llevado a incumplimientos de las metas de déficit cíclicamente ajustado. «El Gobierno enfrenta la necesidad de recortar el gasto proyectado en 2025 para mitigar esta situación, lo que podría frenar aún más la actividad económica», subraya Jaime Troncoso.

Mercado laboral en punto crítico

El mercado laboral está en un punto crítico —refiere a continuación el autor del comentario—. El empleo formal ha caído, y las remuneraciones reales han registrado una contracción significativa debido al alto Índice de Precios al Consumidor (IPC). Estas condiciones han afectado directamente al consumo privado, que sigue mostrando un bajo dinamismo. Agrega que, según el informe, la masa salarial total muestra una tendencia decreciente, y la precariedad laboral está en aumento, con más trabajadores en situación de subempleo o informalidad. Este deterioro en los ingresos de los hogares reduce las perspectivas de una recuperación en el consumo durante el corto plazo ¿Y la inversión? «De mal en peor». La inversión sigue siendo uno de los mayores retos de la economía chilena, de acuerdo con el informe de Gemines. Aunque la cartera total de proyectos creció, la ejecución efectiva permanece estancada, con una tasa de materialización de proyectos que ha caído significativamente en los últimos años. Sectores como el forestal y el manufacturero enfrentan barreras regulatorias y conflictos socioambientales que desincentivan nuevas inversiones.

Caso Dominga y Proyección Industrial

«El caso de la tramitación del proyecto minero Dominga, que llevó 11 años, es paradigmático respecto de los costos y la incertidumbre asociados a la inversión en Chile. Este tipo de situaciones afecta la capacidad del país para atraer capital, especialmente fuera del sector minero. La consultora indica que la industria manufacturera cerrará 2024 con un crecimiento de apenas 1,8%, y las proyecciones para 2025 apuntan a un incremento marginal del 1,2%. Factores como la baja demanda interna, las condiciones restrictivas de financiamiento y la falta de nuevos proyectos continúan limitando su desempeño. Aunque algunos subsectores, como alimentos y bebidas, han mostrado ligeras mejoras, otros como textiles y minerales no metálicos siguen registrando caídas preocupantes. Además, la productividad laboral en la manufactura está en su nivel más bajo desde que se tienen registros comparables.

El análisis de Gemines concluye que la economía chilena enfrenta una “camisa de fuerza” estructural, que limita su crecimiento y competitividad. Resolver estos problemas, a su juicio, requiere un esfuerzo político significativo para facilitar la inversión, mejorar la productividad y reducir la incertidumbre regulatoria. El informe reconoce que el tiempo para implementar cambios estructurales significativos es limitado. Pero, añade, «la economía chilena podría quedar atrapada en un estancamiento prolongado si no se toman medidas audaces y coordinadas en el corto plazo.

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