Importante empresa chilena de la  Construcción pidió la quiebra: mantiene una deuda superior a los $7.100 millones

En estos días se dio a conocer que la constructora chilena Icaad pasa por un complicado momento económico. Una situación que la ha obligado a pedir la quiebra. Como resultado del freno en la actividad del rubro, incluyendo las ventas inmobiliarias, esta vez fue lamentablemente su turno. De acuerdo con el medio La Segunda, la empresa fundada en el año 2016 y ligada a las constructoras civiles Claudia Acosta y Aida Arévalo, solicitó su liquidación voluntaria ante el 15° Juzgado Civil. “El estallido social, la pandemia y el encarecimiento brutal de los costos de construcción a partir del año 2021, terminaron afectando el patrimonio de la sociedad”, fueron parte de los argumentos que se entregaron. Se supo que en las últimas obras que se ejecutaron, el exceso de gastos alcanzó alrededor de los $5.000 millones.

“Se pensó que se salvaba esta situación con dos proyectos en prospecto, los que en definitiva no prosperaron, entre otras razones, por la sustantiva iliquidez”, agregó la constructora en cuestión. Los documentos detallados por el medio antes mencionado señalaron pasivos por $7.176 millones. Los mayores acreedores serían los proveedores por factura con $4.900 millones, y los acreedores por pólizas de seguro o boleta en garantía con $1.276 millones.

Sobre sus ventas, Icaad mantenía los proyectos de Las Cortezas, en la comuna de Peñalolén, los que consisten en casas y Town House Arboretum, ubicada en la misma zona de la capital. Esta última, según su sitio web, en proceso de venta en verde. “Somos una empresa con basta experiencia en construcción de calidad, arquitectura de vanguardia, diseño e interiorismo. Hemos desarrollado, gestionado y construido proyectos de edificación en extensión y altura», manifiestan en su página web.