La Cámara de Diputados dio el primer visto bueno al proyecto de ley, con un contundente respaldo de 155 votos. Sin embargo, la discusión aún no está zanjada y de hecho recién comienza. Hoy martes y mañana miércoles serán cruciales, ya que los diputados deberán profundizar en los detalles del presupuesto y resolver las diferencias que puedan surgir. Es decir, en estos dos días se va a discutir el detalle de la propuesta presupuestaria.
Uno de los conflictos más importantes dice relación con la partida de la Fuerzas Armadas. En las jornadas previas, la Comisión Mixta de Presupuestos del Congreso Nacional rechazó por amplia mayoría la partida destinada al Ministerio de Defensa Nacional para el año 2025 dado que la propuesta del gobierno implica un recorte significativo a los recursos asignados a las Fuerzas Armadas y sus organismos asociados, generando una fuerte polémica y preocupación en el sector.
La votación, que se repitió en dos oportunidades, arrojó un resultado contundente: 11 votos en contra, 9 a favor y 2 abstenciones. Este rechazo significa que el Gobierno deberá reponer los fondos rechazados en una etapa posterior del proceso legislativo.
Los argumentos esgrimidos por los parlamentarios que votaron en contra se centraron principalmente en cuestionamientos al uso del Fondo de Contingencia Estratégico y a la insuficiencia de recursos para el personal de las Fuerzas Armadas. Los legisladores expresaron su preocupación por la limitación en el uso del fondo, argumentando que podría impedir la adquisición oportuna de equipamiento militar en caso de necesidad. Además, criticaron el número de soldados profesionales y conscriptos contemplados en el presupuesto, señalando la necesidad de implementar mecanismos más efectivos para incentivar el ingreso de jóvenes a las Fuerzas Armadas.
Otro de los puntos de conflicto fue el financiamiento de gastos operacionales como la compra de combustible para la Armada y la Fuerza Aérea. Los parlamentarios solicitaron que estos gastos sean cubiertos exclusivamente con el presupuesto ordinario y no con recursos provenientes de la Ley de Capacidades Estratégicas. Asimismo, se planteó la necesidad de atender las demandas de los trabajadores de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
La decisión de la Comisión Mixta se basó en que los recortes para la seguridad nacional son completamente improcedentes y la reducción de la partida presupuestaria podría afectar la soberanía y la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas y comprometer la defensa del país.
«Nosotros hemos dicho que no existe la cantidad de presupuesto suficiente para nuestras Fuerzas Armadas, lo cual afecta el mantenimiento de soldados conscriptos y la planificación estratégica de nuestras capacidades», sostuvo la senadora Camila Flores (RN).
Mientras que el diputado del Partido Republicano, Agustín Romero, aseguró que «hoy tenemos un presupuesto que en lugar de generar confianza a los republicanos nos genera preocupación. Las proyecciones de crecimiento económico en el próximo año son preocupantes, vemos que hay una expansión del gasto público insostenible para una estimación de ingresos a lo menos dudosa, pero sin importarle las consecuencias de esas malas decisiones».
La discusión del Presupuesto 2025 en el Congreso ha estado marcada por tensiones políticas y la necesidad de ajustar el gasto público ante un complejo escenario fiscal. Tras una intensa negociación, el proyecto de ley fue aprobado en general por la Cámara de Diputados, pero aún quedan pendientes importantes debates en particular.
Una de las principales novedades es la reducción del crecimiento del gasto público, que pasará del 2,7% al 2,0% debido a un ajuste de US$600 millones. Esta medida, impulsada por el Ministerio de Hacienda, busca enfrentar el complejo escenario fiscal del país y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sin embargo, esta decisión ha generado críticas de diversos sectores políticos, que advierten sobre las posibles consecuencias negativas en áreas como salud, educación y seguridad.
La Comisión Especial Mixta de Presupuestos rechazó partidas destinadas a Defensa, Trabajo, Deporte y Medio Ambiente, lo que ha generado polémica y ha puesto de manifiesto las profundas diferencias entre los partidos políticos. La oposición ha criticado la falta de recursos para las Fuerzas Armadas, mientras que la coalición de gobierno ha denunciado los recortes en áreas sociales.
El ministro de Hacienda, Mario Marcel, ha defendido la necesidad de ajustar el presupuesto, argumentando que el país enfrenta una situación fiscal compleja que requiere medidas de austeridad. Sin embargo, ha reconocido la importancia de proteger los servicios básicos y las inversiones en áreas estratégicas.
Por su parte, los parlamentarios de oposición han cuestionado la decisión de reducir el gasto público, advirtiendo sobre las consecuencias negativas para la ciudadanía. Han señalado que los recortes en áreas como salud y educación podrían afectar la calidad de vida de las personas y el desarrollo del país.
En medio de este escenario, se espera que la discusión en particular del presupuesto sea intensa y polarizada. Los próximos días serán cruciales para definir el rumbo de las finanzas públicas en el próximo año y para determinar las prioridades del gobierno.





