Chile Avanza hacia una Cultura Laboral Preventiva con la Primera Especialización en Medicina del Trabajo en la USS

Las lesiones y enfermedades ocupacionales representan un costo global de 3,2 billones de dólares anuales.

Durante años, la salud laboral en Chile ha sido un área poco explorada y con una formación profesional escasa. Sin embargo, un cambio significativo está en marcha. La Universidad San Sebastián, en colaboración con la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET), ha lanzado el primer programa de especialización en Medicina del Trabajo y del Ambiente del país, marcando un hito en la prevención de enfermedades y accidentes laborales.

Una necesidad urgente

Con una fuerza laboral que supera los 9 millones de personas, Chile enfrenta un desafío crucial: proteger la salud de sus trabajadores. Las enfermedades ocupacionales, muchas veces asociadas a condiciones laborales inadecuadas o a la exposición a agentes nocivos, representan un costo significativo para la economía y generan un impacto negativo en la calidad de vida de las personas.

En Chile es preocupante el aumento de las enfermedades profesionales en un 63,4% respecto al año 2021, sin considerar COVID-19. El número de enfermedades profesionales (sin COVID-19) es de 8.700, de las cuales el 56% corresponde a mujeres y un 44% a hombres. De este total el 81% de las enfermedades profesionales se encuentran en trabajadores cuyo empleador pertenece al sector de Servicios.

La falta de especialistas, un obstáculo a superar

Hasta hace poco, la formación en medicina del trabajo en Chile era prácticamente inexistente. Los profesionales que se desempeñaban en este campo adquirieron sus conocimientos de manera autodidacta, lo que limitaba la calidad y la profundidad de la atención.

La Dra. Helga Jacque, directora del programa de especialización, señala que «hay una deuda grande en lo que es la formación de pregrado, no solo en carreras de salud, sino también en carreras del área de ingeniería». Esta falta de formación especializada dificultaba la identificación y el tratamiento adecuado de las enfermedades laborales.

Un programa pionero

El nuevo programa de especialización, impartido por la Universidad San Sebastián, busca formar profesionales altamente capacitados para prevenir y tratar las enfermedades relacionadas con el trabajo. Los médicos egresados estarán equipados para trabajar tanto en el sector público como privado, identificando y abordando las patologías laborales de manera temprana y efectiva.

El impacto en la salud pública

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que las lesiones y enfermedades ocupacionales representan un costo global de 3,2 billones de dólares anuales. En Chile, la falta de prevención y tratamiento adecuados de estas patologías también tiene un impacto económico significativo.

La Dra. Jacque enfatiza que «por cada accidente laboral, se cree que hay seis enfermos profesionales». Esto significa que existe un gran número de trabajadores que sufren enfermedades relacionadas con su trabajo sin recibir un diagnóstico o tratamiento adecuado.

Futuro

Los primeros residentes de la especialidad en Medicina del Trabajo y del Ambiente de la USS están entusiasmados con las oportunidades que se les presentan. Al especializarse en esta área, buscan contribuir a mejorar la salud y la calidad de vida de los trabajadores chilenos, promoviendo una cultura de prevención y cuidado.

Los desafíos por delante

A pesar de los avances, aún quedan desafíos por superar. La integración de la medicina del trabajo en la red asistencial, la adaptación de las leyes laborales a las nuevas realidades y la necesidad de sensibilizar a la población sobre la importancia de la salud ocupacional son algunos de los retos que se deben abordar.

Conclusiones

La creación de la primera especialización en Medicina del Trabajo y del Ambiente en Chile representa un hito importante en la búsqueda de una cultura laboral más segura y saludable. Este programa pionero permitirá formar profesionales altamente capacitados para prevenir y tratar las enfermedades ocupacionales, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de millones de trabajadores y a reducir los costos asociados a las enfermedades laborales.