La acusación constitucional contra el ministro de la Corte Suprema, Jean Pierre Matus, fue rechazada por la comisión que la evaluó, desestimando el libelo presentado por el demócrata cristiano Eric Aedo. A pesar de que el informe negativo no es vinculante, refleja las diferencias en torno a la acusación y será sometida a votación en la Cámara de Diputados. La votación en la comisión resultó en tres votos en contra de la admisibilidad, por parte de los diputados Cristhian Moreira (UDI), Leonidas Romero (IND-RN) y Miguel Ángel Calisto (Demócrata), y dos a favor, por Roberto Arroyo ( PSC) y Félix Bugueño (IND-FA).
Matus enfrenta acusaciones relacionadas con chats con el abogado Luis Hermosilla, quien está formalizado por delitos tributarios, soborno y lavado de activos. Matus se negó a tener cualquier comunicación con Hermosilla, a pesar de que posteriormente se revelaron mensajes en los que ambos coordinaban la defensa de la acusación constitucional contra el exministro Andrés Chadwick, amigo de Hermosilla.
Para Luciano Foullioux, abogado de Matus, «es indudable que nos vamos satisfechos, creo que la comisión reaccionó bien, tuvimos el apoyo de tres destacados parlamentarios, incluido el presidente. Esto es un informe que no es vinculante, pero va mañana a la sala, donde tenemos que exponer en la sala, a las 10.00 horas. Se ha logrado imponer un criterio de justicia material al ministro Matus, se ha logrado darle coherencia a los informes de los expertos constitucionalistas y se ha creído en la tesis nuestra de que aquí no se ha cometido un acto denotado abandono de deberes por parte del ministro Matus, que pudo haber dado paso a una acusación constitucional como fue la que se presentó».
Tras la votación, el abogado de Matus, Luciano Foullioux, destacó el apoyo recibido y la necesidad de exponer argumentos sólidos en la sala. Por su parte, Aedo criticó los argumentos de la oposición y defendió la necesidad de mantener altos estándares morales en las instituciones. Moreira, en cambio, calificó el libelo como «pobre» y mal redactado, advirtiendo sobre la importancia de acusar con fundamentos claros.





