La inversión de capitales chilenos se inició en el 2017, y en sólo tres años la producción se multiplicó por seis, mientras que la mano de obra empleada en la zona aumentó en 18 veces. En estos momentos, el potencial exportador de Neuquén va mucho más allá de los hidrocarburos. El éxito se confirma con la performance de la acuicultura enclavada en los lagos de la región, una actividad poco conocida pero de un crecimiento exponencial en los últimos años, y de alto impacto exportador. El cultivo, engorda y procesamiento de peces para exportación en la provincia de Neuquén, no es la excepción.
Según información del diario trasandino Río Negro, el proyecto acuícola más grande de la Patagonia se ubica en Piedra del Águila, con un enclave productivo en las costas neuquina y rionegrina del embalse ubicado sobre las aguas del río Limay, que incluye una piscicultura de ovas, la engorda en las aguas del lago y la planta de proceso, previo al envío al exterior. El rol de la provincia de Neuquén fue clave para el inicio de la actividad, la normativa que habilita el uso compartido de las aguas del río con la provincia de Río Negro, y la construcción con fondos públicos de la planta de proceso, que fue inaugurada en marzo de 2022 y luego concesionada por 20 años a la empresa Idris Patagonia.
La compañía, que ya está operando en Perú y Chile, inició sus primeros trabajos exploratorios en las aguas de Piedra del Águila en el 2017, y hacia el 2020 ya estaban en etapa productiva. Los primeros envíos de trucha neuquina al exterior comenzaron en 2021, y en solo tres años el crecimiento de las exportaciones ha sido exponencial, y desde abril del año 2023 las entregas de filete fresco de trucha a Estados Unidos y Canadá, han sido ininterrumpidas. “Desde el punto de vista productivo es un gran desafío, y es complejo porque existe un compromiso con clientes del exterior para entregas semanales, constantes y homogéneas en calidad y en cantidad”, explicó Lucas Maglio, country manager en Argentina del grupo chileno MarAndino, propietario de Idris Patagonia.
Cada semana, unas 20 toneladas promedio de filete fresco de trucha parte en camión desde la planta de faena de Piedra del Águila rumbo a Ezeiza. Para ello se utilizan cajas de EPS producidos por una empresa neuquina, que cumple con todas las especificaciones requeridas en el mercado internacional. Desde Ezeiza, el filete viaja hasta Miami y Los Ángeles, donde se realiza la distribución vía terrestre en EE.UU., e incluso hasta Montreal, en Canadá. La empresa también exporta congelado, y en este caso la trucha puede viajar fileteada, entera, o sin cabeza. Los principales mercado para este segmento son Malasia, Tailandia o Japón. Al analizar los datos en perspectiva, la performance productiva y luego exportadora alcanzada por la acuicultura de Neuquén en apenas tres años, es sorprendente. En 2021, el primer año de producción en aguas del embalse Piedra del Águila, se cosecharon 300 toneladas de trucha. Para el cierre de 2022 la producción totalizó las 900 toneladas, y un año después, a fines de 2023, la cosecha alcanzó las 2.100 toneladas. Esto equivale a que, en los primeros dos años de producción efectiva, el volumen se multiplicó por seis.
Fuente de trabajo
Uno de los aspectos más relevantes de una actividad como la acuicultura, es el enorme impacto que se genera en relación con la generación de puestos de trabajo en una zona como Piedra del Águila y sus alrededores, donde la incidencia de la explotación de hidrocarburos e incluso del turismo, es mucho menor. Nuevamente, la sinergia entre el sector público y la iniciativa privada fue determinante. Cuando en 2020 se iniciaron las actividades en Piedra del Águila, el personal consistía en 28 trabajadores. Cuatro años después, el personal que se desempeña en la actividad de forma directa en la empresa llega a 426 trabajadores. En dicho crecimiento, fue determinante la apertura de la planta de proceso construida por la provincia.
La dinámica implica que la generación de puestos de trabajo en torno a la acuicultura en Neuquén dio un salto de 18,5 veces en apenas cuatro años. Los datos disponibles y las estimaciones en base a la incidencia que ya ha logrado en menos de media década, permiten afirmar que la acuicultura se inscribe actualmente entre las cinco actividades de mayor impacto productivo en la provincia del Neuquén.





