En el centro-sur de Chile, el invierno se combate con fuego. La leña no es solo una tradición, es el motor térmico de la zona: el 70% de los hogares de la Región del Biobío dependen de ella para temperar sus vidas. Conscientes de esta realidad, la Seremi de Energía y los productores locales han decidido aliarse, no para erradicar este recurso, sino para transformarlo bajo una consigna clara: formalidad, calidad y sustentabilidad.
En un encuentro clave, el Seremi de Energía del Biobío, Javier Salamanca, se reunió con Aproleña (Asociación Gremial de Productores y Comerciantes de Leña de Calidad de la Provincia de Concepción) para evaluar cómo avanza la producción local y aceitar los engranajes de la Ley 21.499, la normativa que regula los biocombustibles sólidos en el país.
El escudo contra el humo: «Leña Más Seca»
El gran enemigo de las ciudades del sur no es la leña en sí, sino la humedad que genera contaminación y baja eficiencia. Para combatir esto, el programa Leña Más Seca —financiado por el Ministerio de Energía y ejecutado por la Agencia de Sostenibilidad Energética— funciona como un acelerador para los emprendedores del rubro, inyectando recursos directos para infraestructura, tecnología y maquinaria de secado.
- Impacto acumulado: Más de 130 proyectos ya han sido financiados a nivel nacional.
- Nueva inyección local: En esta convocatoria, 19 nuevas iniciativas del Biobío recibirán el beneficio para tecnificar sus procesos.
La voz de los protagonistas
«Estamos impulsando acciones para fortalecer un mercado formal. Promover el uso de leña seca y certificada mejora la calidad del aire y entrega una alternativa de calefacción más eficiente y segura para las familias. Este trabajo conjunto con Aproleña es clave para avanzar», destacó el Seremi Javier Salamanca.
Para los productores, este respaldo estatal significa un salto de calidad que los saca de la vulnerabilidad de la informalidad. Luis García, presidente de Aproleña, valoró el terreno ganado y la cercanía de las autoridades:
«Para nosotros es un gran incentivo para poder hacer bien las cosas. Que el Seremi nos visite nos da un apoyo fundamental, igual que el Ministerio de Energía, para trabajar cada vez mejor».
Hacia un invierno consciente
Aproleña, que agrupa a los comercializadores certificados de la provincia, se ha transformado en el brazo operativo de esta transición en los barrios. A través de capacitaciones constantes y el cumplimiento estricto de las normas vigentes, el gremio busca demostrar que es posible mantener encendido el corazón del hogar sin hipotecar el aire que respiran las futuras generaciones del Biobío.





