Rusia acaba de advertir a la OTAN que sufrirá “consecuencias catastróficas” si la alianza militar continúa sus ejercicios en el Ártico y aumenta su intervención en Ucrania.
La jefa interina de la delegación rusa en las negociaciones de Viena sobre seguridad militar y control de armamentos, Yulia Zhdanova, declaró a la agencia estatal rusa RIA Novosti que “la OTAN lleva mucho tiempo preparándose para un posible enfrentamiento armado con Rusia, y constantemente analiza posibles escenarios, desde el Ártico hasta el mar Negro”. También se refirió al «creciente alcance de los misiles suministrados a Ucrania y la retórica en torno al posible envío de tropas de la OTAN», destacando la postura entusiasta de Francia. “Este ‘juego’ podría salirse de control y provocar una escalada del conflicto con consecuencias catastróficas”, señaló.
El Ártico se ha convertido en un importante escenario geopolítico en los últimos años, ya que tanto Rusia como la OTAN han intensificado su presencia militar en la región, la cual es rica en recursos naturales no explotados y tiene un valor estratégico crucial. El cambio climático ha acelerado la rivalidad en el Ártico, abriendo nuevas rutas de navegación y facilitando el acceso a vastas reservas de petróleo, gas y minerales. A medida que las tensiones entre Rusia y la OTAN se agravan por el apoyo de la alianza a Ucrania en su defensa contra la invasión rusa, la región se ha vuelto un punto central en la confrontación entre estas potencias.
Rusia insiste en que la guerra en Ucrania es, en realidad, un conflicto por poderes entre Moscú y la OTAN. En septiembre, Vyacheslav Volodin, presidente de la Duma Estatal de Rusia, acusó a la alianza de ayudar a Ucrania a identificar objetivos dentro del territorio ruso para sus ataques. Volodin afirmó que Estados Unidos, Alemania, Inglaterra y Francia estaban discutiendo la posibilidad de ataques de largo alcance contra ciudades rusas. Según él, esto es un intento de ocultar la participación directa de estos países en las hostilidades, ya que, en su opinión, buscan llevar a cabo actos de agresión con misiles contra Rusia.
El mes pasado, el Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, advirtió que si la OTAN atacaba a su país o a Rusia, se emplearían armas nucleares en respuesta. Lukashenko señaló que la doctrina nuclear rusa había sido modificada para que se activaran armas nucleares en caso de un ataque contra cualquiera de las dos naciones.
“Como mencioné en el foro patriótico celebrado el 17 de septiembre, un ataque contra Bielorrusia desencadenaría una Tercera Guerra Mundial. Vladimir Putin lo ha confirmado recientemente, al modificar la doctrina nuclear. Un ataque a Rusia y Bielorrusia provocaría una respuesta nuclear”, declaró Lukashenko en septiembre.





