Enclavada en la precordillera del Biobío, la piscicultura de Polcura, perteneciente a Camanchaca, en la comuna de Tucapel, representa el corazón de una de las industrias más importantes de Chile: la salmonicultura. Con 70 años de historia, esta planta de cultivo en tierra ha sido el semillero de una cadena productiva que ha posicionado a Chile como una potencia mundial en la producción de salmón.
La piscicultura de Polcura, ubicada en Tucapel, al oriente de Los Ángeles en la precordillera de la provincia del Biobío, es una de las instalaciones de cultivo en tierra más antiguas de Chile con 70 años de operación. Para el gerente general de Camanchaca, Ricardo García Holtz, “las características naturales y ambientales de esta zona nos permiten formar planteles de reproductores de salmón Atlántico, donde hacemos investigación y desarrollo genético avanzado a través del Programa de Mejoramiento Genético (PMG) que implementamos en 2006”, aseguro el CEO de la Compañía. “La piscicultura de Polcura es el lugar inicial estratégico para nuestra actividad exportadora, pues allí parte una cadena productiva integrada, la que permite ir mejorando al salmón generación tras generación, algo que caracteriza a Camanchaca”.
La historia de Camanchaca comienza en Polcura, un lugar donde las condiciones naturales permiten la crianza de reproductores de salmón Atlántico de alta calidad. A través de un riguroso programa de mejoramiento genético, la empresa ha logrado desarrollar cepas de salmón con características únicas, como mayor resistencia a enfermedades y mayor tasa de crecimiento.
Una Cadena Productiva Integrada:
Desde Polcura, los huevos fertilizados son trasladados a centros de cultivo en la región de Los Lagos, donde los alevines crecen en agua dulce. Posteriormente, son transferidos al mar para su engorda final. Una vez listos para el consumo, los salmones son procesados en las modernas plantas de Camanchaca en el Biobío y exportados a diversos países.
Compromiso con la Sostenibilidad:
Camanchaca no solo se preocupa por la calidad de sus productos, sino también por el cuidado del medio ambiente y el bienestar de sus trabajadores. La empresa ha implementado rigurosos estándares de producción sostenible, asegurando que sus operaciones tengan un impacto mínimo en los ecosistemas marinos.
Las especies son trasladadas a un centro de cultivo ubicado en la región de Los Lagos, cerca del Estuario de Reloncaví, desde donde los peces aportan las ovas fertilizadas, las que son trasladas a otra piscicultura de recirculación en Ensenada, donde finalmente crecen en agua dulce hasta tener de 150 a 200 gramos de peso. Tras este proceso de tres etapas, los peces son trasladados al mar para que logren un crecimiento natural hasta los 5 kilos, proceso que se prolonga por aproximadamente un año. Al finalizar, los salmones son cosechados y trasladados de regreso al Biobío, específicamente a Tomé, donde se les agrega valor, dejando el producto listo para la exportación. “Una vez que el circuito productivo está cerrado, aprovechamos la cadena logística y exportadora del Biobío para despachar nuestra producción a países en los cinco continentes, principalmente Estados Unidos, México, Asia y Europa”, sostiene García.
Impacto Económico y Social:
La actividad salmonera de Camanchaca genera un importante impacto económico y social en la región del Biobío. La compañía es uno de los principales empleadores de la zona y trabaja con cientos de proveedores locales, fortaleciendo la economía regional. Además, Camanchaca contribuye al desarrollo de las comunidades a través de iniciativas sociales y ambientales.
Chile, Potencia Acuícola:
Chile se ha consolidado como uno de los principales productores de salmón a nivel mundial, y Camanchaca ha sido un actor clave en este desarrollo. La región del Biobío, con sus puertos modernos y una mano de obra calificada, ha sido el epicentro de esta industria.
Conclusión:
La historia de Camanchaca es un ejemplo de cómo la innovación, la sostenibilidad y el compromiso con la calidad pueden transformar una pequeña piscicultura en una empresa global. Desde sus orígenes en Polcura, Camanchaca ha recorrido un largo camino, convirtiéndose en un referente en la industria salmonera mundial.





