Este jueves la baja en el precio de los combustibles proyecta un menor IPC, más contenido para septiembre

La disminución de hasta $27,1 por litro en las gasolinas de 93 y 97 octanos, junto con reducciones en el diésel y el kerosene, alivian la presión inflacionaria en un mes tradicionalmente de alto consumo.

Según la Encuesta de Operadores Financieros (EOF), se espera una variación mensual del IPC entre el 0,2 y 0,3% para septiembre, cifra similar a la registrada en agosto. Esta proyección se sustenta en la caída de los precios internacionales del petróleo y del tipo de cambio, que han compensado alzas en otros ítems como alimentos y transporte interurbano.

Desglose de las proyecciones:

  • Combustibles: La baja generalizada en los precios de los combustibles, especialmente las gasolinas, es el principal factor que contribuye a la moderación del IPC.
  • Alimentos: Si bien se registraron alzas en los precios de algunas carnes en agosto, se proyecta una tendencia a la baja para septiembre, especialmente en productos como carnes, panes y cereales.
  • Transporte: A pesar de la caída en los combustibles, se espera un alza en el precio del transporte interurbano, lo que podría compensar parcialmente el efecto de las bajas en los combustibles.
  • Electricidad: Aunque se proyectan alzas en las tarifas eléctricas para octubre debido al descongelamiento de los precios, no se espera un impacto significativo en el IPC de septiembre.

Impacto en las series:

De confirmarse la proyección de un IPC de 0,2 y 0,3% para septiembre, las series empalmada y referencial del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y del Banco Central, respectivamente, experimentarían una disminución, lo que indicaría una moderación de la inflación.

Consenso entre analistas:

La mayoría de las instituciones financieras consultadas, como Bci Estudios, BICE Inversiones, EuroAmerica, Fynsa e Inversiones Security, coinciden en que el IPC de septiembre se ubicará alrededor del 0,3%. Solo Coopeuch proyecta una variación ligeramente inferior, de 0,2%.

Conclusiones:

La caída en los precios de los combustibles, junto con otras tendencias observadas en el mercado, sugieren que la inflación en Chile se mantendría bajo control en septiembre. Sin embargo, es importante monitorear de cerca la evolución de los precios de los alimentos y la energía en los próximos meses, ya que factores como el alza de las tarifas eléctricas y la volatilidad de los mercados internacionales podrían generar presiones inflacionarias adicionales.