Aplicables en el valle del Itata y en el del Biobío
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha puesto fin a las dudas sobre la clasificación del pipeño, una bebida tradicional chilena con gran arraigo cultural. A través de la Resolución Exenta N° 4077, el SAG ha establecido una nueva categoría que reconoce al pipeño como un producto único y diferente del vino tradicional, al tiempo que garantiza su protección y valorización en el mercado.
La principal novedad de esta resolución es la creación de una categoría específica para el pipeño, diferenciándolo del vino pipeño. Esta distinción se basa en el proceso de elaboración, ya que el pipeño se caracteriza por una fermentación parcial que le otorga un dulzor natural y una graduación alcohólica inferior. Por su parte, el vino pipeño cumple con los requisitos establecidos para los vinos tradicionales.
Esta nueva clasificación busca:
- Proteger la identidad del pipeño: Al establecer una categoría específica, se garantiza que el pipeño sea reconocido como un producto único y auténtico, ligado a tradiciones y procesos productivos particulares.
- Valorizar a los pequeños productores: La producción de pipeño está reservada a los pequeños agricultores y cooperativas de la Agricultura Familiar Campesina, lo que contribuye a fortalecer el desarrollo rural y a preservar el patrimonio cultural.
- Asegurar la calidad y la trazabilidad: El SAG realiza rigurosos controles de calidad para garantizar que el pipeño cumpla con los estándares establecidos y que su origen sea trazable.
- Promover la diversidad de la oferta vitivinícola: La coexistencia de diferentes categorías de bebidas a base de uva enriquece la oferta vitivinícola chilena y satisface las preferencias de un público cada vez más exigente.
Es importante destacar que esta nueva clasificación no desvaloriza al pipeño, sino todo lo contrario. Al establecer una categoría específica, se le otorga un reconocimiento especial y se asegura su protección en el mercado. Además, al limitar su producción a los pequeños agricultores, se contribuye a fortalecer el desarrollo rural y a preservar las tradiciones vitivinícolas de Chile.
Conclusión:
La resolución del SAG sobre el pipeño representa un importante avance en la protección y valorización de este producto tradicional. Al reconocer la singularidad del pipeño y al establecer una categoría específica para él, se contribuye a preservar su identidad y a fortalecer el patrimonio cultural de Chile.

