La industria forestal en Brasil está a punto de experimentar una transformación significativa con inversiones anunciadas que alcanzan los 19 mil millones de dólares hasta 2028, según el informe presentado por la Indústria Brasileira de Árvores (Ibá). Este ambicioso plan abarca desde la construcción de nuevas fábricas y la ampliación de instalaciones existentes hasta la mejora de infraestructuras clave, con el objetivo de potenciar la producción y fortalecer la economía regional.
Uno de los aspectos más destacados de estas inversiones es el papel crucial que juegan las compañías chilenas en este proceso. Las empresas chilenas de celulosa están a la vanguardia de estas inversiones, aportando un total de 9 mil millones de dólares en nuevos proyectos y expansiones. Esta inyección de capital subraya la creciente influencia y compromiso de Chile en el sector forestal brasileño, destacándose por su papel en la modernización y expansión de la industria.
En 5 Regiones
Las comunas de Constitución, Ránquil, Nacimiento, Laja, Arauco, Angol, Valdivia concentran las plantas de la industria de celulosa en Chile.
Entre los proyectos más relevantes se encuentra la nueva planta de celulosa de Arauco en Inocência (MS), similar a MAPA en Arauco, que representa una inversión de 4.500 millones de dólares. Esta fábrica no solo ampliará la capacidad de producción de celulosa en Brasil, sino que también impulsará el desarrollo económico en una región con bajo dinamismo. Arauco, una de las principales empresas chilenas del sector, está marcando el ritmo con esta importante inversión.
Además, la chilena CMPC también está comprometida con el crecimiento del sector en Brasil, con la construcción de una nueva fábrica de celulosa en Barra do Ribeiro (RS). Esta inversión también asciende a 4.500 millones de dólares, destacando la fuerte presencia chilena en el mercado brasileño. CMPC no solo está ampliando su capacidad productiva, sino que también está generando empleo y desarrollando nuevas oportunidades económicas en la región.
Permisos Interminables
La histórica inversión de los grupos de celulosa chilenos obedece a que la tardanza de las autorizaciones de parte del Estado para realizar inversiones de esta naturaleza, puede llegar a demorar hasta 10 años, con todos los costos económicos, sociales, tecnológicos involucrados.
No menos importante es la ampliación de Eldorado en Três Lagoas (MS), un proyecto que, a pesar de los conflictos actuales entre los socios J&F Investimentos y Paper Excellence, también involucra una inversión de 4.500 millones de dólares. Este proyecto refleja el dinamismo del sector y la competencia entre los principales actores de la industria.
En paralelo, Bracell, otro importante jugador en el sector, está llevando a cabo una inversión de aproximadamente 1.000 millones de dólares en Lençóis Paulista (SP). Esta inversión incluye la construcción de una nueva fábrica de tisú, que ya está en funcionamiento, y refuerza el crecimiento sostenido de la industria en Brasil. Asimismo, Bracell ha invertido 291 millones de dólares en una nueva planta para la producción de cajas de cartón corrugado en Piracicaba (SP), una unidad que ya está operativa y contribuye al aumento de la capacidad productiva en esta área.
Paulo Hartung, presidente ejecutivo de Ibá, destacó que estas inversiones se están concentrando en regiones con poco dinamismo económico, subrayando que los bosques cultivados se han establecido en áreas anteriormente degradadas, como pastos improductivos. Esta estrategia no solo optimiza el uso de tierras, sino que también promueve el desarrollo económico regional.
En conclusión, la industria forestal en Brasil está atravesando un período de crecimiento acelerado y modernización, con una notable e inédita participación de las celulosas chilenas, en tierras cariocas, que están invirtiendo 9 mil millones de dólares en el país. Este despliegue de capital no solo está destinado a aumentar la capacidad productiva y mejorar la infraestructura, sino que también está estimulando el desarrollo económico en regiones que históricamente han enfrentado desafíos económicos. Con estas inversiones, el sector forestal brasileño está posicionándose para un futuro prometedor, con un impacto positivo tanto en la economía local como en el mercado global.





