Falleció el mítico actor francés, Alain Delon, a los 88 años

Alain Delon fue una auténtica estrella de la época dorada del cine francés, conocido por su personalidad de tipo duro en la pantalla, en éxitos como El Samurái y Borsalino, y muchos otros exitosos filmes. «Falleció pacíficamente en su casa de Douchy, rodeado de sus tres hijos y su familia», según un comunicado enviado a la agencia de noticias AFP, añadiendo que la familia había pedido privacidad. Fue durante décadas uno de los actores más queridos de Francia y del mundo. Asimismo, se le describió en su tiempo como el hombre más bello del cine. Con las películas El Gatopardo y Rocco y sus hermanos -del afamado director italiano Luchino Visconti-, Delon saltó a la fama, y su belleza masculina y magnetismo no dejarían de fascinar a los más grandes directores desde entonces.

Entre sus momentos cumbre también se encuentra el thriller erótico de 1969 «La Piscine» («La piscina»), donde Delon hizo pareja con Romy Schneider, su amante de la vida real, en una sensual saga de celos y seducción que transcurre en la Riviera francesa. Para los galos, Delon es el gran fauve (gran bestia) del cine, que cautivó y sedujo a su paso por Europa ya fuera interpretando a un asesino, a un matón o a un sicario.También fue protagonista de las inolvidables películas ‘A pleno sol’ y ‘El silencio de un hombre’.

Su rostro, su mirada y sus gestos cautivaron a los directores de los llamados «Treinta Años Gloriosos», tanto en Francia como en Italia (Clément, Visconti, Antonioni, Melville, Losey, etc.). A partir de los años 90, sus apariciones en el cine se hicieron escasas, pero siguió siendo un elemento fijo en las columnas de celebridades. Durante décadas los medios franceses siguieron los entresijos de su prolífica carrera y su igualmente prolífica vida amorosa, a través de Paris-Match y otras revistas del corazón. Sin embargo, aunque en total apareció en más de 90 películas a lo largo de su carrera, muchas de las cuales se volvieron icónicas, solo ganó un César (los premios que otorga la Academia del Cine Francés) en 1985 por “Nuestra historia” de Bertrand Blier. Muy  injusto, ciertamente, para quien ha sido una verdadera leyenda de la cinematografía mundial.

Delon tenía mala salud en los últimos años y vivía prácticamente recluido en su mansión, construida en una finca boscosa a 120 kilómetros al sureste de París. En 2019, sufrió un derrame cerebral,y padecía otra afección grave. Justo ese año, cuando recibió la Palma de Oro honorífica en el festival de Cannes, pronunció un emotivo discurso en el que pareció decir adiós al cine.

Duelo extremadamente doloroso

La «familia ruega que se respete su intimidad en este momento de duelo extremadamente doloroso», se señaló en el comunicado enviado a la agencia de noticias AFP. El periódico parisino Le Monde calificó a Delon de «leyenda del cine», mientras que Liberation lo describió como «símbolo de una masculinidad sombría, el actor con un carisma loco». Más recientemente, la ruptura de su familia había sido noticia en Francia, debido a los desacuerdos de sus tres hijos sobre su tratamiento médico.

Vida turbulenta del gran actor francés

En una entrevista de enero de 2018, Delon le dijo a Paris Match que estaba harto de la vida moderna, y que tenía una capilla y una tumba listas para él en los terrenos de su casa cerca de Ginebra, así como para su perro pastor belga llamado Loubo. Nacido en las afueras de París en 1935, fue entregado a una familia de acogida a los cuatro años cuando sus padres se divorciaron. Cuando era niño era un ausente rebelde. Se unió a la marina y entró en acción en Indochina, pero fue sometido a un consejo de guerra por sustraer un jeep. De regreso a París, a finales de la década de 1950, vivió entre prostitutas y gánsteres antes de que sus ojos azules y su imponente fisico lo llevaran al mundo del cine.

Alain Delon hizo su debut cinematográfico en 1957 en «Quand la femme s’en mele», donde actuaba junto a las grandes estrellas de la época Edwige Feuillère, Jean Servais y Bernard Blier.Delon declaró en multitud de ocasiones que había sacado su «motivación para ser lo que era» de las mujeres. Primero, de su largo romance con la actriz Romy Schneider, después de Nathalie Delon, con la que se casó en 1964 -su único matrimonio-, también de Mireille Darc, su compañera durante 15 años, y la modelo holandesa Rosalie Van Breemen. Era un amante del arte y un gran coleccionista de cuadros, vinos y armas.“Un héroe siempre debe saber morir”, declaró el actor a Le Monde en 2018. “Me encantaba morir [en las películas] porque es un punto final”.

* Su paso por Chile

En el despegue y en la cima de su trayectoria, Delon estuvo de paso en Chile. La primera vez fue en 1965, cuando vino a promover la cinta “El insumiso”, de la cual era protagonista y productor. En los registros fotográficos de la época se le ve visitando una importante viña y –siguiendo una tradición clásica- posando con una manta y un sombrero de huaso. En una época sin farándula ni revelaciones de alcoba, el actor se fotografió también con la cantante popular Bambi.

Treinta años después volvió a un país distinto, con una televisión que ya destinaba miles de dólares a traer figuras para sus estelares. El animador Raúl Alcaíno lo entrevistó –con traductor de por medio, claro- en el programa “Noche de ronda”, donde Delon se mostró relajado hablando de su vida difícil. Allí recordó: “Mis padres me abandonaron a los 4 años en un orfanato y a los 17 me alisté en la Marina, destinado a Indochina. Quería ser un hombre, pero aún era un niño”.