* La información surgió del Monitor de Exportaciones Argentinas, publicado por la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional del vecino país, que a su vez recabó información de índices mundiales. Los costos de flete registraron un aumento mayor al 200% en junio, al compararlo con el mismo período del año 2023. En ese marco, el Comercio Exterior enfrenta un desafío significativo, siendo ello crucial tanto para las exportaciones como para las importaciones a nivel mundial.
El fenómeno de aumento de los costos del transporte marítimo ha sido impulsado por una combinación de factores internacionales y locales, que han generado complicaciones adicionales para las economías dependientes del comercio marítimo y aéreo. El transporte de mercancías por vía marítima, que constituye la columna vertebral del comercio internacional, ha visto un aumento dramático en los costos. Esto no sólo encarece el movimiento de bienes, sino que también plantea desafíos logísticos que afectan la eficiencia y el tiempo de entrega. La falta de disponibilidad de contenedores, la congestión en los terminales portuarios y las fluctuaciones en los precios del combustible, son algunos de los factores que han contribuido a esta tendencia al alza de los costos de flete.
Durante junio de 2024, el Freightos Baltic Index (FBX), un índice global que mide el costo del transporte de fletes, promedió 2.134 dólares por TEU (unidad equivalente a veinte pies), lo que representa un aumento intermensual del 32% y un incremento interanual del 213,1%. De manera similar, el Shanghai Containerized Freight Index (SCFI), que recopila datos de 15 rutas de transporte diferentes, mostró un promedio de 3.714 dólares por TEU, implicando un aumento intermensual del 37% y un alza interanual del 292%.
Lo que causó el alza en los costos de flete
El reciente incremento en los costos del transporte marítimo se debe principalmente a dos factores. En primer lugar, los ataques de los extremistas hutíes en Yemen han afectado la ruta comercial del Mar Rojo, que conecta puertos asiáticos y del Golfo Pérsico con Europa, y que representa aproximadamente el 15% del comercio marítimo mundial. Como consecuencia de ello, las navieras se vieron obligadas a desviar sus buques hacia el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, lo que resultó en un aumento del 50% en el tráfico en esa ruta a principios de año.
Por otro lado, la sequía ha afectado severamente el tránsito por el Canal de Panamá. Debido a la drástica disminución en los niveles de agua, la autoridad del canal redujo el número de buques que podían cruzarlo. Sin embargo, actualmente el nivel de tránsitos diarios permitidos ya ha vuelto a ubicarse en un nivel normal. Normalmente, el Canal de Panamá maneja cerca del 3% del comercio mundial, siendo crucial para el tránsito de casi la mitad de los contenedores que van del noreste asiático a la costa este de Estados Unidos, así como para el comercio entre EE. UU. y las costas occidentales de América Central y Sudamérica.
Revisión de estrategias en comercio exterior
Esas situaciones llevaron a un aumento de los costos de flete que, a la vez, impulsan una revisión de estrategias en el comercio exterior argentino, y también de Chile. En algunos casos, las empresas están buscando formas de optimizar sus cadenas de suministro y reducir costos operativos para mantener su competitividad. En ese contexto, toma relevancia la inversión en infraestructura logística local y la mejora de la eficiencia en los procesos de exportación e importación. En ese sentido, mientras el aumento de los costos de flete representa un desafío significativo para el Comercio Exterior, también ofrece una oportunidad para fortalecer las capacidades logísticas y comerciales, adaptándose de tal modo a un entorno global en constante cambio.





