El Ministerio Público entregó detalles -este lunes 12 de agosto- sobre el caso del soldado del Ejército que resultó gravemente herido tras ser atacado por migrantes bolivianos en la comuna de Colchane, frontera con Bolivia, en la Región de Tarapacá. Según informaron desde la Fiscalía, este hecho, registrado al atardecer del sábado en el sector de Bofedales, se dio cuando al afectado, momentos en que realizaba una fiscalización solitaria a dos mujeres, fue abordado por dos sujetos de nacionalidad bolivianas que le quitaron su fusil y lo golpearon en la cabeza con el mismo armamento de guerra.
También se reveló que las mujeres fiscalizadas eran parte de un grupo de al menos diez personas que pretendía cruzar la frontera por un paso no habilitado, lo que da luces de que el militar habría ejercido una acción que por protocolo se debe realizar en compañía de más funcionarios. En todo caso, lo más grave y preocupante es el hecho de que el soldado utilizaba un arma descargada, lo que parece ser la tónica en la frontera para todos los miembros del ejército.
Respecto al actuar del funcionario del Ejército, la fiscal regional Trinidad Steiner señaló que, en momentos en «que se encontraba en unos minutos de descanso, porque ellos funcionan por turno, se da cuenta de esta situación (ingreso irregular) a través del aviso que dan por WhatsApp y vía radial. Por lo tanto, parte al lugar de los hechos para evitar este ingreso clandestino, y en esta situación se enfrenta a dos personas de origen boliviano que trataban de ingresar. Primero se enfrenta a dos mujeres y después a dos hombres», aclaró la persecutora, quien afirmó que finalmente estos sujetos «lo agreden y le sustraen su fusil de guerra».
Desde el Ejecutivo, la ministra del Interior, Carolina Tohá, alertó que «esta situación es grave y preocupante, por lo que se deben investigar los motivos por los que este soldado no estaba acompañado». Sin embargo, la secretaria de Estado no abordó el tema del uso de armas descargadas, sin municiones, por parte de los militares en ese lugar, siendo absolutamente riesgoso en caso de que se produzcan sucesos de mucho mayor envergadura, como podría incluso ser la irrupción violenta y sorpresiva de una muchedumbre de migrantes ilegales.





