El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, anunció varios cambios urbanísticos respecto a la Falla de Ramón, y uno de los fundamentales es que el nuevo plan regulador de la capital no permitirá seguir construyendo sobre ella. Recalcó que ha llegado el momento de hacer «una reforma integral». La medida es inédita en la historia de Santiago. Cabe resaltar que La Falla de San Ramón tiene una extensión de 50 km en sentido norte-sur, y está ubicada entre los ríos Mapocho y Maipo, cruzando las comunas de Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto. Incluso, nuevos cálculos afirman que se prolonga hasta Lo Barnechea y Pirque. Sobre este cambio, la autoridad regional expresó al medio La Tercera, que “este año se cumplen 30 años del Plan Regulador Metropolitano de Santiago, y en el intertanto no ha tenido ninguna modificación integral. Ha tenido más de 100 modificaciones, pero todas parciales y bastante inconexas unas y otras”.
Orrego aseguró, en el marco de la nueva Estrategia Regional de Desarrollo (ERD), que “llegó el momento de hacer una reforma integral del PRMS”. En ese sentido, anunció que esta semana se discutirá en la Comisión del Consejo Regional y la próxima pasa al pleno. Asimismo, manifestó que el proyecto será desarrollado en coordinación con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, pero será financiado por el ente gubernamental de Santiago. “Es una de las atribuciones que tienen los gobiernos regionales”, aseveró.
La Falla de Ramón es una falla inversa, es decir, con deslizamiento vertical, que ha sido la responsable de la formación de la Sierra de Ramón, una cordillera de 25 kilómetros de largo y una altitud máxima de 3.249 m s. n. m., la cual se ha desplazado bastante en los últimos 10 millones de años. Ha tenido un crecimiento continuo y progresivo durante el periodo cuaternario reciente, lo que la convierte en una falla geológicamente activa con trazas de deformación del orden de 0,02 mm/año, haciéndola capaz de producir sismos de gran magnitud, como el terremoto del 17 de marzo de 1575,23 o el de mayo de 1647. el geólogo de la Universidad Católica, Marcelo Lagos, alertó que “si se activa la falla de San Ramón, que nadie sabe cuándo va a ocurrir, podría generar distintos tipos de terremotos, pues no todos son iguales. La falla podría generar un terremoto que se estima de 7,5 en la Escala de Richter, afectando a las seis u ocho comunas cuyos territorios están sobre ella.





