El embajador venezolano en Chile, Arévalo Méndez, abandonó Chile después que el Gobierno de Nicolás Maduro rompiera de facto las relaciones diplomáticas con Santiago. Al momento de dejar la sede diplomática, ubicada en la comuna capitalina de Providencia, señaló a la pasada textualmente: «¡Muera el fascismo!». Se fue de nuestro país, después que Caracas decidiera «retirar todo el personal diplomático de las misiones» en Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay. Esto, luego de que las naciones mencionadas exigieran a las autoridades venezolanas transparencia en el recuento de los comicios presidenciales celebrados el domingo y en los que el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo, atribuye la victoria a Maduro sin dar a conocer las actas respectivas de los controvertidos comicios, hecho que aún se mantiene en discusión pública.
Venezuela y la OEA
Respecto a lo mismo, existe expectación por las palabras que pueda entregar el canciller, Alberto van Klaveren, luego que trascendiera que Chile se adherirá a la convocatoria para que se reúna el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), porque se está presidiendo el grupo de la Carta Democrática Interamericana. Todo esto, debido al interés que genera analizar la situación en Venezuela por el impacto que ha tenido en la región.
Por otra parte, este martes 30 de julio ha continuado la visita oficial que el Presidente Boric realiza en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), marcada por la polémica situación de Venezuela y el cuestionado triunfo de Nicolás Maduro. Desde ese país, Boric ha pedido transparencia en los resultados de la última elección presidencial venezolana. Tanto, que Venezuela anunció el retiro de su cuerpo diplomático en Chile y exigió la salida de la misión chilena desde el país caribeño.





