La industria de la carne bovina en la Región del Biobío ha experimentado un repunte significativo en los últimos doce meses, impulsada por un aumento del 30,2% en la producción de carne en vara. Este crecimiento contrasta con una disminución del 14,3% en el ganado bovino rematado en ferias durante el mismo período.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelan que en mayo de 2024, la producción de carne en vara en Biobío alcanzó las 1.265,9 toneladas, lo que representa un salto notable en comparación con las 972 toneladas del mismo mes del año anterior. Este incremento se atribuye principalmente al aumento en la producción de vacas gordas.
A nivel nacional, la producción de carne en vara de ganado bovino experimentó un alza del 3,5%, llegando a 17.699,2 toneladas. Las regiones de Los Ríos y Los Lagos lideraron la producción, concentrando el 36,7% del total nacional, seguidas por la Región Metropolitana con un 17,7%. Biobío, por su parte, se ubicó en el cuarto lugar, aportando el 7,2% de la producción nacional.
En cuanto al beneficio de ganado bovino, la región experimentó un aumento del 33,8%, alcanzando las 5.209 cabezas sacrificadas. A nivel nacional, el beneficio creció un 2,5%, totalizando 68.750 cabezas. Las regiones de Los Ríos y Los Lagos, La Araucanía y Biobío se ubicaron en los primeros tres lugares, concentrando el 36,8%, 17,9% y 7,6% del total nacional, respectivamente.
Sin embargo, el panorama no es del todo positivo para la región en lo que respecta al remate de ganado en ferias. Durante mayo de 2024, se remataron 16.984 cabezas en la agrupación de las regiones de Ñuble y Biobío, lo que representa una caída del 17,4% en comparación con el mismo período del año anterior. A nivel nacional, el remate de ganado bovino experimentó una baja del 4,3%, totalizando 82.913 cabezas. Las regiones de Los Lagos y Aysén, La Araucanía y la agrupación de Ñuble y Biobío lideraron el remate nacional, con un 38,9%, 25,5% y 16,1%, respectivamente.
Las razones detrás de estas variaciones aún no están claras y podrían estar influenciadas por diversos factores, como la estacionalidad, los precios del mercado, las condiciones climáticas y las políticas públicas. Se espera que el INE proporcione más detalles y análisis en sus informes posteriores.
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