Según la información preliminar, los delincuentes intimidaron con armas de fuego a los afectados, apuntando incluso con una pistola a un niño de sólo cinco años de edad. Este hecho, que ya supera lo imaginado jamás en Chile, se produjo en el Pasaje Segunda Sinfonía, hasta donde llegaron al menos cinco criminales encapuchados, repartidos en dos automóviles muy probablemente robados.
La madre y sus hijos se refugiaron en un baño, mientras que el dueño de casa fue encañonado para que les entregara las especies de valor que había al interior de su hogar. Los malhechores se apropiaron de televisores, computadores, dinero en efectivo, joyas y otras pertenencias. Tras reducir al propietario, exigiendo que entregara las llaves de su camioneta, los hampones escaparon en dirección desconocida. Hasta el momento, porque ni Carabineros ni la PDI ya no dan abasto con tanta delincuencia desatada en nuestro país, no hay detenidos por este violento y repudiable atraco.





