Beneficios y peligros en el uso de antipiréticos

sick woman takes her temperature and drinks tea with lemon for cold. viral infection. Copy space

También conocidos como antitérmicos, los antipiréticos son comúnmente utilizados para reducir la fiebre y aliviar las molestias asociadas y, si bien son considerados seguros cuando se utilizan correctamente y en las dosis recomendadas, su uso inadecuado puede acarrear peligros significativos para la salud. requieren de un uso responsable.

Aquellos como el Paracetamol, Ibuprofeno y Diclofenaco actúan sobre el centro regulador de la temperatura en el cerebro, disminuyendo la fiebre y proporcionando alivio. Además, su acción analgésica contribuye a reducir el malestar general asociado con enfermedades infecciosas como la influenza y los resfríos comunes. Su fácil acceso y bajo costo los ubican entre los más consumidos por la población. Se pueden encontrar en comprimidos, cápsulas blandas, suspensiones o soluciones para vía oral. A pesar de la creencia popular, no se recomienda el uso de supositorios antipiréticos; estos deben solo administrarse en caso de vómitos o problemas evidentes de deglución.

Uno de los riesgos más importantes es la posibilidad de sobredosis, especialmente en el Paracetamol, cuya ingesta excesiva puede causar daño hepático grave e incluso poner en peligro la vida del paciente. El uso prolongado o frecuente de antipiréticos también puede tener efectos adversos en la salud gastrointestinal, renal y cardiovascular. Para evitar riesgos se debe respetar la dosis y frecuencia recomendadas por el médico o Químico Farmacéutico. No exceder las dosis máximas ni usarlos de manera continua sin supervisión. Se aconseja limitar su uso a tres días seguidos y solo cuando sea necesario. Si tienes dudas, especialmente si se trata de niños, ancianos o personas con condiciones médicas, se recomienda consultar a un profesional de la salud.

Considera alternativas como compresas frías, ropa ligera y buena hidratación. Evitar combinar varios antipiréticos sin supervisión médica para prevenir riesgos y complicaciones. Se debe observar de cerca la evolución de los síntomas, especialmente si la fiebre persiste o no cede con el tratamiento habitual. Ante falta de mejoría o nuevos síntomas, buscar atención médica inmediata. Es esencial abordar, además, las contraindicaciones o situaciones en las que su uso está desaconsejado. En personas con alergias conocidas a los principios activos de los antipiréticos, como el Paracetamol o el Ibuprofeno, se pueden desencadenar reacciones alérgicas graves. Quienes presentan enfermedades hepáticas graves, como la hepatitis crónica o la cirrosis, deben evitar el uso de Paracetamol, ya que altas dosis o el uso prolongado pueden causar daño adicional e incluso provocar insuficiencia hepática.

El uso de antiinflamatorios no esteroidales (AINEs) como el Ibuprofeno está contraindicado en personas con úlceras gástricas activas o antecedentes de hemorragias gastrointestinales. Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de complicaciones gastrointestinales graves. Algunos antipiréticos pueden tener restricciones específicas durante el embarazo y la lactancia. Por ejemplo, el Ibuprofeno está contraindicado en el tercer trimestre del embarazo y puede pasar a la leche materna durante la lactancia, lo que podría afectar al bebé. Las personas con insuficiencia renal moderada a grave deben tener precaución al usarlos, especialmente el Ibuprofeno, ya que estos medicamentos pueden afectar la función renal y empeorar la condición en pacientes con problemas renales preexistentes.

Algunas personas con antecedentes de asma o alergias respiratorias pueden experimentar exacerbaciones de sus síntomas al tomar antiinflamatorios no esteroidales como el Ibuprofeno, por lo que se recomienda precaución y consulta médica antes de usar estos medicamentos. Es importante destacar que esta lista de contraindicaciones no es exhaustiva, y siempre se debe consultar a un médico o profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento. El conocimiento y la comprensión de las contraindicaciones son fundamentales para garantizar un uso seguro y efectivo de estos fármacos.

* Carlos Meza Figueroa, académico Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, Concepción