Semillas nativas en Concepción: un futuro más verde gracias a la ciencia y la naturaleza

Chile enfrenta un desafío: cumplir con ambiciosos compromisos internacionales de forestación y restauración ecológica, mientras que la baja tasa de germinación de las semillas nativas limita la disponibilidad de plantines.

Para abordar este problema, un equipo de investigadores de la Universidad del Concepción y el Instituto Forestal (Infor) está desarrollando una innovadora solución: un bioestimulante a base de microorganismos endófitos presentes en las propias semillas y raíces de los árboles nativos.

¿Qué son los microorganismos endófitos? Son aliados naturales de las plantas que viven en su interior, promoviendo su crecimiento y germinación. La Dra. Katherine Sossa, directora del proyecto, explica: «Al igual que los humanos, las plantas tienen su propia microbiota beneficiosa».

¿Cómo funciona el bioestimulante? Los investigadores han aislado y evaluado más de 60 microorganismos con potencial para mejorar la germinación. Algunos de ellos producen fitohormonas como el ácido indol acético y la giberelina, que estimulan el crecimiento y la germinación, respectivamente.

¿Cuáles son los resultados preliminares? Pruebas con especies distintas a las elegidas para el estudio han mostrado un aumento del 20% en la tasa de germinación. Un resultado prometedor que los investigadores esperan mejorar aún más.

¿En qué etapa se encuentra el proyecto? Actualmente se están realizando pruebas con semillas de coihue y raulí, considerando su procedencia y los microorganismos aislados. Luego, se seleccionarán los mejores microorganismos para elaborar el bioestimulante, que será evaluado en un vivero del Infor.

¿Qué impacto tendrá este proyecto? Se espera que el bioestimulante permita aumentar la disponibilidad de plantines de especies nativas, facilitando la reforestación y restauración ecológica de miles de hectáreas en Chile.

¿Por qué es importante la reforestación con especies nativas? Las especies nativas son fundamentales para la salud de los ecosistemas, ya que brindan alimento y refugio a la fauna nativa, regulan el ciclo del agua y protegen el suelo de la erosión.

Este proyecto es un ejemplo de cómo la ciencia y la naturaleza pueden trabajar juntas para enfrentar desafíos ambientales. Al aprovechar el potencial de los microorganismos endófitos, los investigadores están abriendo un camino hacia un futuro más verde y resiliente para Chile.