El presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Juan José Ugarte, manifestó que en términos gruesos la paralización del Puerto de Coronel, que se extendió por 56 días, representó un rezago en las ventas de entre US$80 y 90 millones, y una disminución de los aportes a la economía regional del orden de otros US$ 50 millones. También indicó que se calculan unos US$30 millones en sobrecostos logísticos por redireccionar la carga a otros puertos de embarque, y otros US$20 millones de baja en la facturación a proveedores de servicios. Asimismo, dijo que se está verificando la cantidad de carga deteriorada por obsolescencia al interior del puerto, que probablemente ascienda a varios millones de dólares adicionales.
Ugarte sostuvo, además, que volver a la normalidad tomará su tiempo. Serán al menos 2 ó 3 meses, ya que la producción, bodegaje y cargas debieron ser distribuidas de otra manera para enfrentar la paralización. «Aun así, no será lo mismo, ya que hay líneas navieras que han cambiado de puerto y, sobre todo, con un prestigio desgastado frente a clientes importantes, que confiaban en la calidad y seriedad de la oferta de productos forestales provenientes de Chile”. Cabe recordar que el miércoles 22 de mayo el puerto retomó sus actividades, aunque primero se realizaron labores de ordenamiento, limpieza y reparación de oficinas dañadas por los desmanes ocurridos durante la movilización de los trabajadores eventuales.
En lo sucesivo se espera que la empresa concesionaria (en la que participan los grupos Angelini, Von Appen y Belfi) y los trabajadores integren una mesa de conversación. En la instancia participará el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), entre otras autoridades. La idea es revisar ciertas políticas, como es la que atañe a materias de alcohol y drogas, que fue uno de los puntos que generaron el malestar de los eventuales y la movilización.

