El termostato de la Tierra se ha roto: Temperatura de los océanos no debería alcanzar las actuales máximas hasta 20 años más

El sistema de corrientes atlánticas que regula el clima de nuestro planeta está descontrolado, sostienen los expertos en Climatología. Desde México hasta Australia, los arrecifes de coral están sufriendo un blanqueamiento que podría ser letal. Es la extinción masiva de nuestros tiempos. Año tras año, millones de personas deben huir por culpa de incendios devastadores, hambrunas o inundaciones, y la situación no hace más que empeorar. Nadie saldrá ileso de la crisis climática, y nos afectará a lo largo de nuestra vida, han asegurado los especialistas. Y lo peor es que las próximas generaciones verán cómo la situación se vuelve cada vez más crítica.

Ahora mismo, el  movimiento internacional Avaaz ha sostenido que tiene un papel fundamental que desempeñar. Ha dicho que «la batalla legal contra el gigantesco oleoducto de África Oriental pende de un hilo, las comunidades indígenas de la Amazonía necesitan apoyo para frenar la invasión de las petroleras, y un posible proceso judicial contra BP por sus campos petrolíferos tóxicos está a punto de arrancar. Tenemos por delante semanas y meses decisivos. Los organismos vivos somos frágiles. A partir de cierta temperatura nos sobrecalentamos y morimos».

De acuerdo con lo señalado por los responsables del referido movimiento, «algunas regiones del planeta están peligrosamente cerca de cruzar esa línea roja, a partir de la cual pasar unas horas al aire libre podría resultar mortal. Y sin embargo, los líderes mundiales y los directivos de las grandes empresas siguen agravando esta crisis. A medida que el planeta se va calentando, ha llegado el momento de centrar la atención mundial en esta crisis y movernos para exigir medidas radicales. Pero nos enfrentamos a algunas de las corporaciones y los gobiernos más poderosos sobre la faz de la Tierra. Aunque nuestra voz tenga un impacto, las donaciones recurrentes nos permiten cubrir los gastos de procesos judiciales que se extienden durante meses, financiar investigaciones determinantes y asegurar nuestra presencia en los salones de poder para incidir políticamente».

Encendidas todas las alarmas

El último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la agencia de la ONU para el clima, ha encendido todas las alarmas al mostrar que una vez más se batieron récords, y en algunos casos se destrozaron, en cuanto a niveles de gases de efecto invernadero, temperaturas de la superficie, calor y acidificación de los océanos, aumento del nivel del mar, capa de hielo marino de la Antártida y retroceso de los glaciares. El informe de la OMM confirmó que 2023 fue el año más cálido registrado, con una temperatura media global cerca de la superficie de 1,45 °C (con un margen de incertidumbre de ± 0,12 °C) por encima de la línea de base preindustrial. Fue el período de diez años más cálido registrado.

«Las alertas suenan a todo volumen en todos los indicadores principales… Algunos registros no sólo encabezan las listas, sino que destrozan los récords. Y los cambios se están acelerando» ha denunciado el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. «Nunca hemos estado tan cerca –aunque sea temporalmente por el momento– del límite inferior de 1,5° C del Acuerdo de París sobre el cambio climático», añadió la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo. «La comunidad de la OMM está haciendo sonar la Alerta Roja al mundo». En un día normal de 2023, casi un tercio del océano mundial se vio afectado por una ola de calor marina, que dañó ecosistemas y sistemas alimentarios vitales.»El cambio climático es mucho más que las temperaturas. Lo que presenciamos en 2023, especialmente con el calentamiento sin precedentes de los océanos, el retroceso de los glaciares y la pérdida de hielo marino de la Antártida, es motivo de especial preocupación», afirmó.

Graves olas de calor marinas

En un día normal de 2023, casi un tercio del océano mundial se vio afectado por una ola de calor marina, que dañó ecosistemas y sistemas alimentarios vitales. Hacia finales de 2023, más del 90% del océano había experimentado olas de calor en algún momento del año. El conjunto global de glaciares de referencia sufrió la mayor pérdida de hielo jamás registrada (desde 1950), impulsada por el derretimiento extremo tanto en el oeste de América del Norte como en Europa, según datos preliminares.