Inminente desalojo en Caleta Perone revive la incertidumbre entre los pescadores del lugar

Se quebró. Se rompió la tranquilidad en Caleta Perone. Fue la notificación de un nuevo desalojo lo que cambió por completo el clima en el lugar. La familia Perone, propietaria del terreno donde se emplaza la caleta, exige la salida de los pescadores artesanales y sus familias, quienes habitan el lugar desde hace 40 años.

Incertidumbre y temor

Este fin de semana, el alcalde de Hualpén, Miguel Rivera, y el Directorio de Ferepa Biobío, encabezado por Cristian Arancibia Chandía, se hicieron presentes en la caleta para brindar apoyo a los residentes. La mayoría de ellos son adultos mayores y niños que viven con la incertidumbre de ser desalojados en cualquier momento con el inminente hecho de perder sus hogares.

Acción legal y búsqueda de soluciones

El alcalde Rivera se contactó con la Delegación Presidencial y Bienes Nacionales para solicitar su intervención y evitar el desalojo. También instó a la agilización de la Ley de Caletas, promulgada en 2017, que permitiría a los pescadores ocupar las 4,5 hectáreas por 30 años.

“No es una toma”

“Ellos no están en una toma. El lugar les fue autorizado por los propietarios. La familia Perone ahora quiere recuperar el terreno y ha presentado acciones legales que el Tribunal falló a su favor”, explicó el alcalde Rivera. “Los residentes viven con el temor de perderlo todo. La Municipalidad no fue informada del desalojo, como corresponde”, agregó.

Movilizaciones y exigencias

El alcalde Rivera anunció que, de no mediar soluciones, se encadenará junto a las familias para proteger el lugar y se organizará una marcha hacia la Delegación Presidencial.

Ley de Caletas: una esperanza

Cristian Arancibia Chandía, de Ferepa Biobío, mencionó que la Ley de Caletas busca proteger las caletas pesqueras. Los pescadores de Caleta Perone presentaron la documentación a Sernapesca para obtener la administración del espacio por 30 años. “Si bien los trámites no han sido rápidos, esto impide que se le dé otro uso al terreno, ya que hay rumores de proyectos inmobiliarios en el sector”, comentó Arancibia. “Los vamos a apoyar siempre y si es necesario marchar para exigir mayor diligencia de las autoridades, miles de pescadores estarán en las calles”, concluyó.

La comunidad de Caleta Perone se enfrenta a un futuro incierto. La aplicación efectiva de la Ley de Caletas se presenta como una posible solución para que los pescadores puedan continuar viviendo y trabajando en el lugar que han llamado hogar durante cuatro décadas.