La presidencia de la Cámara de Diputados sigue «en veremos»: Ni el PC ni el PDG están dispuestos a ceder

Una pelea dura e imperturbable sostienen en estos momentos el Partido Comunista y el Partido de la Gente comunista y de la gente respecto a la definición de la próxima mesa directiva de la Cámara de Diputados, lo que tendrá que resolverse en última instancia a mediados de este mes de abril. Es cierto que hay un número de parlamentarios de la bancada del PC que intenta acercar posiciones con el PDG para lograr la testera de la Cámara Baja en este cuarto período, pero desde esta colectividad insisten en que sea uno de ellos el que la presida. Los comunistas exigen que se cumpla «el pacto administrativo original», suscrito en el 2022, y que les entreguen la mesa directiva en esta oportunidad.

El documento en cuestión estableció seis presidencias de ocho meses cada una. El segundo periodo correspondía al Partido Comunista, pero la oposición y partes firmantes del pacto cuestionaron la representatividad de Karol Cariola, carta a presidir entonces la mesa, por su desempeño como vocera del Apruebo en el Plebiscito Constitucional de salida en 2022, lo que derivó en que el Partido Liberal asumiera la testera aún cuando les pertenecía el último periodo. Lo mismo ocurrió en el tercer ciclo, puesto que la DC hizo valer su turno y no cedieron sus votos para el PC. Por dicha razón, desde la tienda liderada por Lautaro Carmona advierten que se acabaron los “vetos políticos” y abogan por liderar la Corporación por primera vez en su historia.

Ahora, la realidad es que  sus pretensiones al parecer no tienen cómo concretarse. Esto, por las últimas declaraciones del senador comunista Daniel Núñez en CNN, instando a presionar en la calle  con movilizaciones y protestas para avanzar en las reformas del Gobierno. Como era obvio, desde la derecha y la oposición en general se interpretó lo dicho por el parlamentario oficialista  como un intento de sacar los proyectos por la vía de la fuerza, haciendo un parangón con el llamado estallido social. El diputado Boris Barrera (PC), afirmó en tanto que “no hay argumento ni excusa alguna para no cumplir el acuerdo administrativo. Somos una de las bancadas más grandes del Congreso, todos los parlamentarios han sido electos por votación popular; por lo tanto, tenemos el mismo derecho que tienen todos los parlamentarios para asumir cualquier cargo o responsabilidad dentro del Congreso, eso se llama democracia”. Añadió que los parlamentarios de la derecha lo hacían recordar lo que fue «la Ley Maldita».

El PS preocupado por el programa de Gobierno

Como alternativa para destrabar la encrucijada que, de no resolverse, afectaría directamente a las pretensiones del programa de Gobierno, parlamentarios del Socialismo Democrático, tanto interna como públicamente, han planteado la idea de aplazar nuevamente el turno del PC y ratificar el acuerdo administrativo inicial con el PDG. El diputado Rubén Oyarzo (PDG), llamó a la izquierda a reflexionar para “evitar una nueva derrota como la que ya vivieron en el Senado al perder la Mesa de la Cámara Alta, y aquí la única opción para evitar una crisis política del oficialismo es respetar el acuerdo administrativo que le entrega la presidencia de la Cámara en este cuarto periodo al Partido de la Gente nada más, pero nada menos”. No obstante, el diputado Daniel Manouchehri, del PS, ratificó en esta jornada el compromiso con el PC y aseguró que “no ha estado en debate, bajo ningún punto, el cambio de nombres en la presidencia ni de partidos políticos. Tenemos un acuerdo y se debe cumplir”.

En la oposición buscan una amplia alianza

Desde la oposición, por su lado, lideran negociaciones con el centro político y diputados no alineados para aprovechar el escenario a su favor. Aspiran construir una amplia alianza opositora y evalúan alternativas para conquistar los votos de Demócratas y el PDG, pero incluso elevan los llamados a la Democracia Cristiana. El diputado de Renovación Nacional, Diego Schalper, sostuvo que “nosotros en la Cámara de Diputados tenemos que ser capaces de construir una unidad por el cambio, una alternativa unitaria de todas las oposiciones para ofrecer un contrapeso. Ahora la pregunta central la tienen el PDC y el PDG. Yo creo que los votantes democratacristianos entienden muy poco el que se haga un acuerdo municipal con el PC, y menos entenderían que el PDC fuera la llave para que el PC asuma la presidencia de la Cámara; creo que la DC tiene una tremenda responsabilidad con sus votantes y el país “.

En tanto, el diputado republicano, Benjamín Moreno, dijo que “esto es un tema que no le preocupa a los chilenos, a mi en lo personal me tiene sin cuidado, lo único que me preocupa es que no llegue un comunista a la testera de la Cámara, porque sé que va a hacer todo lo posible para trancar la pelota en las reformas de seguridad, en las reformas que quiere la ciudadanía”.