El timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona, criticó la determinación adoptada por el Ejecutivo de no realizar ceremonias conmemorativas oficiales por los 53 años del golpe de Estado. Más aún, sostuvo que aquello era «una pequeñez del punto de vista de un estadista» (…),y lo llamó a ser el Presidente de Chile, porque «hoy le toca serlo, no un activista de la derecha».
La declaración de Carmona se dio luego de ratificarse que el Presidente José Antonio Kast no estará en La Moneda y mantendrá su agenda en la Región de Los Ríos, una decisión que, en opinión del líder comunista, desconoce el rol republicano que le corresponde a la máxima autoridad del país frente a un hecho histórico que marcó la trayectoria institucional de Chile. También, de paso, lanzó sus críticas a las colectividades políticas de derecha. Dijo: «Yo no le pido a los partidos de la derecha, que fueron beneficiarios de las políticas del golpe de Estado, que tomen posición a favor de reivindicar el nombre de Salvador Allende, pero el Presidente de Chile tiene que saber y reproducir que donde él vive, donde él gobierna, fue destruido por un bombardeo que realizaron las fuerzas sediciosas y fascistas».
Y a continuación, le recomendó al Jefe de Estado: «Debe tomar posición explícita y activa de decir que ‘nunca en Chile debió haber ocurrido el golpe que llevó a la inmolación de Salvador Allende’. Le aconsejó incluso al Presidente Kast «que tenga una estatura de Estado por sobre la posición política partidista, porque hoy le toca ser Presidente de Chile, no un activista de la derecha». Desde el Palacio de Gobierno fueron más lacónicos y prudentes: el biministro del Interior y vocero, Claudio Alvarado, justificó la ausencia de ceremonias oficiales, manifestando que «la administración respeta las distintas visiones frente a la fecha, pero prioriza el trabajo cotidiano de la ciudadanía».





