El Presidente José Antonio Kast presentó este miércoles 9 de septiembre, en Cerro Castillo, la reforma al mercado de capitales denominada, oficialmente, “proyecto de ley de reforma al mercado de capitales y financiamiento para la casa propia”. La iniciativa, ingresada al Congreso junto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se articula en torno a cuatro ejes: acceso a la vivienda, financiamiento para empresas, modernización regulatoria y atracción de capital internacional. El foco central del anuncio estuvo en el acceso a la vivienda. “Hay algo que nos reúne: la casa propia”, señaló Kast, quien resumió la propuesta en tres conceptos específicos: “menos pie, tasas de interés más bajas y más plazo para la deuda hipotecaria“.
El Mandatario vinculó la iniciativa a la situación económica del país y afirmó que “en la medida que comiencen las construcciones de vivienda, también va a mejorar el tema del empleo. Es un momento difícil, pero si nos aplicamos todos y logramos coincidir en temas fundamentales como la vivienda, la seguridad y la infraestructura, estoy seguro de que vamos a tener un muy buen próximo año”. El Jefe de Estado enfatizó que para concretar ese objetivo, el proyecto contempla dos medidas principales. La primera –adujo el Mandatario– es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), administrado por BancoEstado, que adquirirá créditos hipotecarios mediante procedimientos competitivos, priorizando la primera vivienda de hasta 6.000 UF. «El Estado podrá aportar hasta 2.000 millones de dólares, con un aporte inicial de 500 millones, con capacidad de apalancarse hasta diez veces, lo que busca ampliar la liquidez del mercado hipotecario y generar condiciones para tasas más convenientes», argumentó.
Las instituciones que originen las hipotecas deberán asumir una primera parte de las eventuales pérdidas, en torno al 3,5%, similar a la morosidad bancaria actual, con el objetivo de mantener los incentivos para otorgar financiamiento bajo adecuados estándares de evaluación. La segunda medida es el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), una cuenta destinada exclusivamente a completar el pie de la primera vivienda, nueva o usada, de hasta 6.000 UF. El mecanismo exigirá ahorrar durante al menos 30 meses y reunir un 7% del valor de la vivienda, mientras que el Estado aportará un 3% adicional, completando así el pie requerido para el financiamiento hipotecario.
“Hemos perdido esa posibilidad de tener créditos de largo plazo; bueno, va a mejorar”, puntualizó el Presidente Kast. Complementariamente, el proyecto eleva el tope de bonificación fiscal del régimen A del APV de 6 a 8 UTM anuales, de aproximadamente 433.000 a 577.000 pesos, actualizando un parámetro que no ha sido modificado desde 2008. El segundo pilar busca ampliar el acceso a financiamiento para empresas de distintos tamaños. En materia de bonos empresariales, se simplifican las reglas aplicables y se elimina la retención del 4% sobre sus intereses, con el objetivo de facilitar nuevas emisiones y mejorar el acceso de empresas chilenas al financiamiento mediante deuda. Para empresas de menor tamaño, se modifica el beneficio tributario aplicable a la ganancia por venta de acciones. En lugar de exigir un alto nivel de transacciones en bolsa, bastará con que al menos un 15% de la propiedad esté en manos de inversionistas no vinculados al controlador. Además, se permitirá reinvertir recursos entre fondos mutuos y fondos de inversión públicos sin gatillar inmediatamente el impuesto correspondiente, facilitando que el capital continúe financiando sectores como pymes, facturas y capital de riesgo.
Una de las novedades más destacadas en este pilar es la creación de un segmento junior de la Bolsa, orientado a empresas de innovación, crecimiento y proyectos de exploración minera, con reglas proporcionales a su etapa de desarrollo y el acompañamiento de un agente patrocinador. Para incentivar la inversión en este segmento, se incorpora un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión, con un tope de 50 UTA. En materia de modernización regulatoria, el proyecto propone una serie de cambios destinados a reducir trámites y costos. Se crea un registro más rápido de valores, con inscripción en un día hábil cuando corresponda, y se establece un registro especial para que empresas medianas puedan emitir mini-bonos, con información enfocada en los antecedentes necesarios para evaluar riesgo y retorno.
También se contempla la digitalización de acciones e hipotecas, reemplazando procesos físicos por registros electrónicos y permitiendo el endoso electrónico de mutuos hipotecarios. En paralelo, se perfecciona la Ley de Fraudes, simplificando trámites para los usuarios, reforzando los deberes de seguridad de los actores de la cadena de pagos e incorporando la posibilidad de contratar seguros contra fraudes en medios de pago, algo que la legislación vigente prohíbe expresamente. El cuarto pilar apunta a posicionar a Chile como centro financiero regional. Para ello, los servicios de gestión, asesoría y consultoría financiera prestados desde Chile a clientes extranjeros podrán acogerse a la exención de IVA, incluso cuando los recursos administrados permanezcan en el país. Además, se elimina la obligación de obtener RUT para inversionistas no residentes que participen en determinados instrumentos, eliminando una barrera de entrada al mercado local.
En materia bancaria, se actualiza el tratamiento del requerimiento adicional de capital para bancos de importancia sistémica, entregando a la CMF mayor flexibilidad para calibrar según la importancia sistémica de cada institución. Finalmente, se habilitan operaciones de liquidez transitoria para las AFP, respaldadas por instrumentos de alta liquidez y bajo riesgo, bajo condiciones prudenciales específicas.





