Desprendimiento y caída de grandes masas de tierra, rocas, lodo y vegetación desde los cerros en el Himalaya deja ya cerca de 800 muertos

*  Los rescatistas trabajaban este domingo 30 de agosto con el lodo hasta la mitad de las piernas y bajo la amenaza de nuevos deslaves en Nepal y China, con la presión del tiempo para intentar hallar sobrevivientes, cinco días después de las devastadoras inundaciones que hasta ahora dejan casi 800 muertos y más de 3.000 desaparecidos en ambos países. Los equipos de socorro enfrentan múltiples problemas, como carreteras destruidas, comunicaciones inestables y el peligro de nuevos desbordes, mientras las morgues están en su límite.

Entre los desaparecidos en la región aislada del Himalaya se cuentan 592 extranjeros, y la esperanza de encontrar sobrevivientes entre el mar de barro y escombros que sepultó pueblos enteros, se desvanece infortunadamente con el paso de las horas. En Nepal, el balance provisional subió a 781 muertos y 2.502 desaparecidos, anunció este domingo la autoridad encargada de la gestión de emergencias. Y en China, los medios de comunicación estatales reportan 16 muertos y 546 desaparecidos, lo que eleva el balance total de víctimas de la catástrofe a 797 muertos y 3.048 desaparecidos.

Las morgues desbordadas

En la localidad nepalí de Bharatpur, a unos 160 kilómetros río abajo del epicentro del desastre, las familias de los desaparecidos miran fotos de cadáveres para intentar identificar a sus seres queridos. Las morgues están desbordadas y los equipos de rescate enfrentan múltiples riesgos debido a carreteras intransitables, comunicaciones interrumpidas y la amenaza de nuevos desbordes. Aunque aún es demasiado pronto para hacer una evaluación precisa, el ministro nepalí de Relaciones Exteriores estimó que el costo de la reconstrucción ascenderá a «varios miles de millones de dólares» y pidió desesperadamente «el apoyo de la comunidad internacional».