La selección española de fútbol logró el título de campeón indiscutible en la Copa Mundial 2026, al derrotar por 1-0 a la Argentina de Messi, que fue dominada durante casi todo el partido. Incluso hubo un gol anulado a los hispanos que dejó bastantes dudas. El encuentro cúlmine del máximo torneo de balompié enfrentaba a un conjunto europeo sólido en defensa y efectivo para golpear en momentos clave, con Lamine Yamal como llamado a ser el desequilibrio por la punta derecha. Al frente, un elenco sudamericano que tenía la misión de revalidar la corona de Catar 2022, y que estaba precedido de victorias ajustadas a punta de pura garra y el empuje que caracteriza al fútbol de esta parte del mundo.
Ambas selecciones hicieron su juego pensando en la posesión y la paciencia, aunque eso no impidió para nada que los jugadores lucharan con todo por cada balón, cada cruce y cada respiro en la marcación. Con el correr de los minutos, «La Furia Roja» dominó la tenencia de la pelota para moverla con gran habilidad hacia terreno argentino. La retaguardia albiceleste dispuesta por el DT Lionel Scaloni respondió con pierna fuerte y a ratos con efectividad. Pero, el planteamiento de Luis de la Fuente sirvió para detener los intentos sudamericanos por pasar al ataque, neutralizando totalmente a las figuras clave del cuadro trasandino como Lionel Messi. Éste apenas logró perfilar un par de pases hacia adelante.
La Albiceleste tuvo que aguantar en defensa y poco a poco, producto de la frustración, entró en un juego brusco, con varios momentos sobrepasando el límite de las simples infracciones. Sin embargo, el criterio del juez esloveno Slavko Vincic guardó las tarjetas por largos minutos. Lisandro Martínez salió lesionado antes del descanso, y Nicolás Otamendi suplió su lugar con un cometido de similar nivel. La segunda mitad fue de control español y Argentina se vio obligada a meterse atrás para intentar aguantar el empate. Emiliano «Dibu» Martínez fue figura con múltiples atajadas que mantuvieron a su equipo con vida.
El elenco argentino se quedó con diez hombres por la expulsión de Enzo Fernández a los 90+3′ por doble amarilla. España continuó golpeando constantemente el arco argentino, y el encuentro se fue al alargue con el marcador en blanco. A los 95′, el español Nico Williams tuvo un efímero festejo, pues su gol –para muchos espectadores legítimo– fue anulado. Las escasas repeticiones televisivas evidenciaron un levísimo pisotón que fue magnificado por Nicolás Otamendi. La controversia sobre si daba para falta o no quedó para los hinchas, pero el cuestionado VAR respaldó al árbitro Vincic considerando acertada su decisión a vista de campo. La «Furia Roja» mantuvo la calma hasta el final, y Ferran Torres se vistió de héroe con el gol decisivo en la primera jugada del segundo tiempo del alargue (106′). En consecuencia, España fue indiscutiblemente el mejor y consiguió de este modo su segunda Copa Mundial.





