Ñuble refuerza el control de la Anemia Infecciosa Equina con trazabilidad obligatoria y microchips

Con un balance de 672 establecimientos fiscalizados y más de 5.000 análisis de laboratorio, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) destacó los avances en el control y prevención de la Anemia Infecciosa Equina (AIE) en la Región de Ñuble. La estrategia regional no solo busca contener la enfermedad, sino también consolidar la implementación de la trazabilidad obligatoria para los equinos, un pilar clave para el estatus zoosanitario de Chile.

El balance y las nuevas directrices se entregaron en el Haras Lizzie, lugar donde las autoridades agrícolas locales reforzaron el llamado a los propietarios a sumarse al nuevo marco normativo, el cual exige la identificación individual de los ejemplares mediante el uso de microchips.

Vigilancia activa en terreno

Tras 15 meses de campaña de emergencia, los equipos del SAG y las brigadas sanitarias han detectado un total de 17 casos positivos en la región. Javier Capponi, director subrogante del SAG Ñuble y encargado regional pecuario, explicó que estas acciones en terreno, sumadas a la capacitación del personal de los criaderos, han permitido estructurar un control sanitario basado en evidencia gracias a estudios epidemiológicos en la zona.

Por su parte, el seremi de Agricultura de Ñuble, Juan Luis Enríquez, enfatizó que el éxito de esta contención depende de la corresponsabilidad entre los sectores público y privado.

“Mantener la trazabilidad de los equinos es fundamental. Hacemos un llamado especial a los pequeños tenedores a inscribir sus predios en el SAG para obtener su Rol Único Pecuario (RUP), ya que este es el paso previo y obligatorio para la instalación del microchip”, detalló Enríquez, agregando que este sistema no solo mejora la respuesta ante emergencias sanitarias, sino que también ayuda a prevenir el abigeato (robo de animales).

El respaldo del sector productivo

Desde la perspectiva privada, el administrador general de Haras Lizzie, Marcos Trucco, valoró la rapidez con la que ha actuado la autoridad sanitaria frente al riesgo de contagios. «Cuando supimos de casos cercanos, nos coordinamos con el SAG y actuaron oportunamente para mantener nuestro plantel libre de la enfermedad. La trazabilidad nos da la precisión que necesitamos para conocer el origen de los caballos, algo clave para la salud animal y la seguridad contra robos», afirmó.

Actualmente, el SAG mantiene desplegados sus operativos de fiscalización, muestreo y educación sanitaria en toda la Región de Ñuble, recordando que el cumplimiento de la normativa vigente es una obligación estricta para todos los criadores y tenedores de equinos de la zona.

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