Con el objetivo de blindar el territorio ante condiciones climáticas altamente peligrosas, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) decretó la restricción total del uso del fuego para la eliminación de desechos agrícolas y forestales en toda la Región del Biobío. La medida entró en vigencia este 1 de julio y se extenderá de forma indefinida.
La determinación responde directamente a una alerta emitida por la Dirección Meteorológica de Chile, que advierte sobre un incremento en las rachas de viento con componente este —el temido viento Puelche—, un fenómeno que actúa como un propagador letal de incendios forestales.
Un llamado a la responsabilidad comunitaria
El director regional de CONAF Biobío, Álvaro González, enfatizó el carácter preventivo de la herramienta:
«Esta medida busca resguardar la seguridad de las personas y reducir el riesgo de ocurrencia de siniestros. Hacemos un llamado urgente a agricultores, propietarios forestales y a toda la comunidad a respetar esta restricción y abstenerse de utilizar el fuego mientras el aviso permanezca vigente».
Coordinación en el Comité de Gestión de Riesgos
La suspensión no es un hecho aislado, sino el resultado de un análisis técnico intersectorial. El seremi de Agricultura, Francisco Lagos, detalló que la decisión se tomó tras la última sesión del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) regional, liderado por el delegado presidencial Julio Anativia. En dicha instancia se evaluó el impacto del inminente sistema frontal y sus fuertes ráfagas asociadas, gatillando la rápida respuesta de la cartera agrícola.
Monitoreo continuo
Desde la institución forestal informaron que mantendrán una vigilancia permanente sobre la evolución del mapa meteorológico. Cualquier modificación o levantamiento de la prohibición será comunicada oportunamente a través de sus canales oficiales oficiales, supeditada siempre a que disminuyan los niveles de riesgo en la zona.
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