El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este miércoles 20 de mayo su respaldo al Presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, frente a las protestas que sacuden el país, advirtiendo de paso que Washington no permitirá que el Gobierno boliviano sea derrocado. «Que nadie se confunda», manifestó. «Estados Unidos apoya firmemente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense en redes sociales.
Desde hace dos semanas, grupos de sindicatos y campesinos afines al ex Presidente izquierdista Evo Morales (2006-2019), protagonizan fuertes protestas para exigir la renuncia del Mandatario, además de reclamos por aumentos de salarios, el abastecimiento de combustibles o reformas legales. El departamento de La Paz, sede del Gobierno y el Legislativo, se encuentran incomunicados del resto del país debido a los bloqueos de carreteras, lo que ha provocado escasez de alimentos, de combustibles e insumos médicos.
Se está gestando un golpe de Estado
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó que en su país se está gestando un golpe de Estado y aseguró que las protestas contra el Gobierno tienen «un rostro inexcusable, que es el del ex Presidente Evo Morales (2006-2019)», a quien acusó de impulsar una «sedición». Añadió en una entrevista conjunta con el canciller argentino, Pablo Quirno, en la emisora transandina Radio Mitre, que «lo que está sucediendo en el país es un proceso de desestabilización de la democracia y de sedición, con declaraciones públicas de líderes que responden a ese liderazgo, y que han planteado abiertamente que el propósito de su movilización es la renuncia del Presidente Rodrigo Paz».
Consultado sobre si en Bolivia se está gestando un golpe de Estado, el canciller afirmó: «No tiene otro nombre quien por la fuerza quiere derrocar a un Gobierno democráticamente elegido. No es fácil sacar a estas oligarquías sindicales, narco-sindicales, enquistadas en el poder; estas estructuras corruptas, que durante décadas dominaron las decisiones de lo político, de lo social, y nosotros estábamos conscientes de que venía una arremetida de este tipo; estamos conscientes de que solos no vamos a poder cambiar la realidad de un continente que demanda una cooperación como la que está brindando Argentina», añadió el canciller desde Bolivia.





