A través de un minucioso análisis de restos fósiles, un equipo científico con participación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) logró reconstruir el ecosistema marino de la Región de O’Higgins durante el Plioceno temprano. Los hallazgos pintan un panorama sorprendente: hace cinco millones de años, las costas de Chile central albergaban aguas significativamente más cálidas y una biodiversidad dominada por grandes depredadores.
Dientes de tiburón: El termómetro del pasado
El estudio, publicado en la prestigiosa revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, analizó 118 especímenes fósiles —principalmente dientes de tiburones, rayas y peces óseos— hallados en la Formación La Cueva. Estas piezas permitieron a los investigadores aplicar el Índice Térmico Comunitario para estimar que la temperatura superficial del mar rondaba los 20 °C, una cifra muy superior a los registros actuales para esa latitud.
«Los peces fósiles son una herramienta muy valiosa para reconstruir ambientes del pasado. Su presencia en el registro fósil nos permite inferir condiciones precisas de temperatura y profundidad», explica el Dr. Jaime Villafaña, investigador de la Facultad de Ciencias de la UCSC.
Un ecosistema de gigantes en aguas someras
La investigación describe un ambiente marino de poca profundidad (menos de 200 metros), donde convivían especies icónicas como el gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias), tiburones pelágicos del género Isurus y rayas Myliobatis.
El equipo, liderado por Giorgio Caniggia (UACh) y con la colaboración estratégica de académicos de la UCSC, CIAHN Atacama y la Universidad de La Serena, comparó estos datos con otras formaciones del norte del país, detectando variaciones en las comunidades que revelan cómo los cambios climáticos del Plioceno afectaron de forma distinta a cada zona de la costa chilena.
Claves frente al cambio climático actual
Más allá del valor paleontológico, este trabajo conjunto de la UCSC y otras instituciones ofrece una «ventana al futuro». Al entender cómo respondieron los ecosistemas marinos a un aumento natural de temperatura hace millones de años, los científicos pueden obtener pistas cruciales sobre el impacto del calentamiento global actual.
Para los investigadores, el registro fósil es una evidencia sin intervención humana que permite modelar posibles escenarios para la fauna marina en un planeta que vuelve a enfrentar un alza en sus temperaturas oceánicas.
24





