Académica de Tecnología Médica y la función que cumple el ADN: “Lo que heredamos y lo que hacemos con ello”

“Probablemente muchos hemos escuchado que el ADN es como un “manual de instrucciones” que define quiénes somos. Y sí, en parte es cierto. Pero la historia no termina ahí. Durante años pensamos que nuestros genes determinaban gran parte de nuestro destino. Hoy sabemos que no es tan así. Existe algo fascinante, y esperanzador a la vez, llamado epigenética, que nos muestra que nuestros genes no funcionan solos, sino en constante interacción con el entorno», explica la académica de Tecnología Médica  de la U. Andrés Bello, Paulina Fernández Garcés.

Respecto a lo que significa esto en la práctica, apunta que factores tan cotidianos como lo que comemos, cómo dormimos, el nivel de estrés que manejamos, e incluso el ambiente en el que vivimos, pueden influir en la forma en que nuestros genes «se activan” o “silencian”. Y añade: «Es decir, no cambiamos nuestro ADN, pero sí la manera en que éste se expresa». Este cambio de mirada –enfatiza la académica– ha sido clave en la medicina actual. «Hoy no sólo se busca entender las enfermedades cuando ya aparecen, sino adelantarse a ellas. Los estudios en epigenética están permitiendo identificar señales tempranas, antes de que existan síntomas, y eso abre una puerta enorme para la prevención».

Paulina Fernández concluye expresando que «más allá de los avances científicos, hay algo profundamente humano en todo esto. Nos recuerda que no estamos completamente determinados por lo que heredamos, y que, en cierta medida, nuestras decisiones diarias también escriben parte de nuestra historia biológica. En ese sentido, el Día del ADN (hoy sábado 25 de abril) no es sólo una fecha para hablar de Ciencia, sino también una invitación a mirar nuestra vida cotidiana con otros ojos; a entender que pequeños cambios pueden tener un impacto más profundo de lo que imaginamos, porque al final nuestros genes son el punto de partida… pero no necesariamente el punto final».