La justicia desestimó el recurso de la defensa tras revelarse nuevos antecedentes en la propiedad de Julia Chuñil. Mientras el principal sospechoso permanece tras las rejas, sus hermanos quedaron en libertad debido a una eximente legal por parentesco.
En una resolución que marca un hito en la investigación por la desaparición de Julia Chuñil, la Corte de Apelaciones de Valdivia confirmó este viernes la medida cautelar de prisión preventiva para su hijo, Javier Troncoso Chuñil, único imputado por el delito de parricidio en la comuna de Máfil.
El tribunal de alzada ratificó así la decisión previa del Juzgado de Garantía de Los Lagos, desestimando la solicitud de la defensa que buscaba rebajar la intensidad de la medida precautoria.
Los nuevos hallazgos que sellaron la decisión
El giro dramático en la audiencia ocurrió tras la presentación de nuevos antecedentes por parte de la Fiscalía. El pasado 10 de abril, las diligencias en la propiedad de la víctima arrojaron un resultado perturbador: el hallazgo de una bolsa con restos óseos humanos.
Aunque el Ministerio Público aún no confirma oficialmente si corresponden a Julia Chuñil, este antecedente fue determinante para que el tribunal considerara a Troncoso Chuñil como un peligro para la seguridad de la sociedad. Actualmente, los restos se encuentran bajo estricto estudio de laboratorio en la Universidad Austral de Chile para obtener una identificación científica.
Un complejo escenario delictivo
Javier Troncoso no solo enfrenta cargos por parricidio. El ente persecutor le imputa una serie de delitos conexos que agravan su situación procesal:
- Robo con violencia e intimidación (en grado de frustrado).
- Maltrato relevante y trato degradante.
- Inhumación ilegal, cargo que cobra especial relevancia tras los hallazgos en el predio.
Libertad para los hermanos: El factor legal
En contraste, la situación de los otros implicados —Jeannette Troncoso y Pablo San Martín, hermanos del principal sospechoso— dio un vuelco legal. El Tribunal de Los Lagos eliminó el arresto domiciliario que pesaba sobre ambos, dejándolos en libertad.
La justicia estimó que su participación calificaría como encubridores y no como autores. Bajo esta figura, la legislación chilena contempla una eximente de responsabilidad penal debido a los vínculos de parentesco directo con el imputado (Artículo 17 del Código Penal), lo que impide perseguir penalmente a familiares cercanos que oculten o faciliten la fuga de un autor de delito, siempre que no hayan participado en el crimen mismo.
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