El avance naval de Perú reabre el debate por un tercer dique seco en Asmar Talcahuano

La declaración de «interés nacional» de un dique Post-Panamax en el Puerto del Callao ha encendido las alarmas en el Biobío. Voces locales advierten que la falta de infraestructura propia no solo amenaza la soberanía logística, sino que frena la creación de cientos de empleos.

La industria naval chilena se encuentra en una encrucijada estratégica. Mientras el Congreso peruano acelera el paso para liderar la reparación de buques de gran envergadura en el Pacífico Sur, en Talcahuano resurge con fuerza un debate que la Armada intentó dar por cerrado en 2019: la construcción de un tercer dique seco en el astillero ASMAR.

Lo que antes se veía como una opción técnica, hoy se plantea como una necesidad de supervivencia económica para una región que arrastra las tasas de desempleo más altas del país.

El desafío Post-Panamax: Más que fierros y cemento

Para el alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, mejorar la capacidad del puerto no es una opción, sino una «obligación» de Estado. Según la autoridad, la señal enviada por Perú debe ser respondida con una inversión decidida que fortalezca la Política Nacional de Construcción Naval firmada por el Presidente Gabriel Boric en 2025.

«Se requiere volver a analizar la necesidad de contar con un dique de mayor capacidad. Su operación generaría cientos de puestos de trabajo y un encadenamiento productivo en sectores como el metalmecánico, diseño e ingeniería naval», enfatizó Saavedra.

El riesgo del desplazamiento laboral

La preocupación no es solo lo que Chile deja de ganar, sino lo que podría perder. Iván Montes, vocero de la Mesa Defensa del Empleo y la Industria del Biobío, advierte que si Perú concreta su proyecto, las naves particulares que hoy se reparan en Talcahuano simplemente optarán por la infraestructura superior del Callao.

  • Impacto en el empleo: La disminución en la mantención de naves generaría una crisis en la fuerza de trabajo especializada de la región.
  • Oportunidad de mercado: Un dique Post-Panamax permitiría a ASMAR competir globalmente en la construcción y reparación de buques mercantes, diversificando su rol más allá del servicio exclusivo a la Marina de Guerra.

El dilema de ASMAR

El debate pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿Cuál es el rol de ASMAR para las próximas décadas? La comunidad y los expertos locales coinciden en que mantener el astillero como un prestador de servicios limitado a la defensa nacional es insuficiente. La «gestión de urgencia» que demanda el territorio exige anticiparse a la competencia regional, convirtiendo este desafío en una medida de contención contra el desempleo y en un motor de soberanía industrial para el país.


Pilar del ProyectoImpacto Esperado
InfraestructuraDique seco con capacidad para buques de gran calado (Post-Panamax).
EconomíaCreación de cientos de empleos directos y fortalecimiento del sector metalmecánico.
EstrategiaCompetencia directa con el polo logístico de Perú y retención de divisas por reparaciones.

24