En un encuentro inédito en San Carlos, la Junta de Vigilancia del Río Ñuble (JVRÑ), vecinos de San Fabián y la Comisión Nacional de Riego (CNR) trazaron una hoja de ruta común. El objetivo es claro: avanzar en paralelo con el embalse y el futuro Canal San Fabián para garantizar el consumo humano y el progreso agrícola.
La Región de Ñuble vive un punto de inflexión en su gestión hídrica. Bajo el lema de «aunar voluntades», los principales actores del territorio se reunieron para declarar un apoyo unánime a la construcción del Embalse Nueva La Punilla, un proyecto que califican como el motor de cambio para la economía local y la protección civil.
El Canal San Fabián: Un sueño para 1.500 predios
Uno de los puntos centrales de la cita fue el futuro Canal San Fabián. La agrupación de regantes de la comuna, que hoy cuenta con 168 miembros, fue enfática: este canal debe avanzar de la mano con el embalse.
Actualmente, los agricultores de la zona cordillerana dependen de sistemas precarios para regar hortalizas y empastadas. Con la nueva infraestructura, se proyecta un salto hacia cultivos de mayor rentabilidad y estabilidad. «Estamos enfocados en obtener agua para San Fabián; nos unimos al 100% a este proyecto», aseguró Abraham González, líder de los regantes locales.
Contra la desinformación: El rol de los vecinos
La Unión Comunal de Juntas de Vecinos de San Fabián, que representa a 16 comunidades, asumió un compromiso vital: actuar como puente de información fidedigna.
«Como presidente tengo que llevarle información verdadera a los vecinos, porque se distorsionan los comentarios sobre el Punilla. Queremos saber que verdaderamente el proyecto tiene que hacerse», puntualizó José Novoa, dirigente vecinal.
Beneficios multisectoriales
Desde la Comisión Nacional de Riego (CNR), su coordinador regional Jorge Muñoz detalló que el proyecto no solo beneficia al campo, sino que es una herramienta de seguridad pública. Entre las ventajas destacadas se encuentran:
- Consumo Humano: El embalse contará con una reserva exclusiva para este fin.
- Control de Emergencias: Ayudará a mitigar las crecidas de los ríos (como las sufridas en 2023) y servirá como fuente estratégica para el combate de incendios forestales.
- Prefactibilidad: Se trabaja en el estudio de riego para cubrir 2.200 hectáreas mediante el futuro Canal San Fabián.
Una visión técnica y moderna
Para la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, la meta es la eficiencia. Vicente Pezantes, vicepresidente de la JVRÑ, explicó que el plan incluye dotar a los canales de «infraestructura de distribución inteligente». Esto permitirá un control preciso y tecnológico de las aguas, similar al que ya opera en las bocatomas del río Ñuble.
«Nos dimos cuenta de que estábamos totalmente alineados. Juntos podemos enfrentar de mejor forma el futuro embalse», concluyó Pezantes, cerrando una jornada que marca el fin de la incertidumbre y el inicio de un bloque unido por el recurso más valioso de la región.
SOJ





