Dicotomía: Inédita Designación Femenina. Gloria Ana Chevesich Presidenta de la Suprema y el Remezón de la Acusación Constitucional contra Ministro Simpértigue

El Poder Judicial chileno vivió una jornada de contrastes absolutos este lunes, marcada tanto por un hito histórico de género como por la agudización de su actual crisis institucional. Mientras el Pleno de la Corte Suprema designaba unánimemente a la ministra Gloria Ana Chevesich como su primera mujer presidenta, en el Congreso, otro de sus integrantes, el ministro Diego Simpértigue, veía avanzar de forma unánime una acusación constitucional en su contra.

La Acusación que Profundiza la Crisis

La Cámara de Diputados propinó un duro golpe al máximo tribunal al aprobar por la totalidad de sus 132 miembros la acusación constitucional ingresada por los diputados socialistas Daniel Manouchehri y Daniella Cicardini.

Los legisladores no solo desestimaron la «cuestión previa» que intentó detener el proceso, sino que votaron a favor de que el líbelo acusatorio continúe su tramitación. El proceso ahora se traslada al Senado, donde Simpértigue deberá enfrentar la posibilidad de remoción de su cargo en medio de un complejo panorama para la judicatura, ya golpeada por el denominado Caso Audios.

Este nuevo frente de conflicto se suma a la reciente destitución de los ministros Sergio Muñoz y Ángela Vivanco, poniendo de manifiesto la profunda crisis de confianza que atraviesa el sistema judicial.

Primera Presidenta Suprema

En medio de este turbulento ambiente, la Corte Suprema protagonizó un quiebre de la tradición al elegir unánimemente a la ministra Gloria Ana Chevesich como su nueva líder para el período 2026-2028. A partir del próximo 6 de enero, Chevesich se convertirá en la primera mujer en la historia de Chile en presidir el máximo tribunal.

Chevesich (67 años), abogada de la Universidad de Chile, posee una extensa trayectoria judicial. Ingresó a la Suprema en 2013, siendo nominada por el expresidente Sebastián Piñera, y previamente se desempeñó como relatora de la Corte de Apelaciones de Santiago.

Al asumir el cargo en reemplazo del ministro Ricardo Blanco, la nueva presidenta reconoció de inmediato el desafío que tiene por delante:

«Como lo manifesté en el tribunal pleno, tenemos que tomar decisiones, decisiones para recuperar la confianza que debe tener la sociedad en su conjunto respecto del trabajo que hacen los tribunales de justicia, las cortes de apelaciones, la Corte Suprema,» declaró la ministra Chevesich. «Necesitamos conversar y ver qué decisiones debemos adoptar, pero creo que el camino que se ha tomado por ahora ha sido apropiado. Creo que hemos avanzado y obviamente hay mucho que por realizar.»

La elección de Chevesich se interpreta como un intento del Pleno por inyectar una señal de renovación y transparencia en un momento de máxima fragilidad para el Poder Judicial chileno.
SOJ