El SAG Ñuble intensifica la fiscalización para proteger el vino chileno en Fiestas Patrias

Con el aumento del consumo de vino durante las celebraciones de Fiestas Patrias, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha reforzado su labor de fiscalización en la Región de Ñuble. La institución busca garantizar que cada botella que se consume cumpla con los más altos estándares de calidad y seguridad, preservando así la reputación del vino chileno a nivel nacional e internacional.


Vigilancia de la viña a la mesa

La labor del SAG abarca todo el proceso de producción vitivinícola. Osvaldo Alcayaga, director regional del SAG en Ñuble, explica que el servicio se encarga de inscribir viñas, bodegas y plantas, verificar los procesos de elaboración y supervisar el etiquetado y el uso correcto de la denominación de origen. Este riguroso control no solo protege a los consumidores, sino también a los productores que siguen las normativas.


El valle del Itata: un tesoro vitivinícola

El Valle del Itata es una de las zonas clave para la industria en Ñuble, con más de 5,000 productores y 10,000 hectáreas de viñedos. Sus cepas patrimoniales, como la País, Moscatel de Alejandría, Semillón y Cinsault, están ganando terreno en mercados internacionales en Brasil, Escandinavia, Norteamérica y Asia. El SAG desempeña un rol crucial en la protección de este patrimonio, fiscalizando la Ley de Alcoholes y coordinando acciones para controlar plagas como la Lobesia botrana.

El seremi de Agricultura de Ñuble, Antonio Arriagada, enfatizó el trabajo conjunto con el sector privado. «El Ministerio de Agricultura, a través del SAG, asegura que cada botella de vino que se produce en Ñuble cumpla con los más altos estándares de calidad, protegiendo nuestro patrimonio y reforzando la confianza de los consumidores».

En lo que va de 2025, el SAG ha realizado más de 360 fiscalizaciones en la región de Ñuble, una cifra que se intensifica durante estas celebraciones. Este esfuerzo, que abarca también la producción de pisco, aguardientes y licores, fortalece la identidad cultural y económica del país, garantizando que cada copa cuente la historia de un territorio, su gente y un trabajo de calidad.

SOJ

SOJ