En un giro significativo en la investigación del trágico accidente de la lancha pesquera Bruma, ocurrido frente a las costas de Coronel, la «caja naranja» del buque industrial Cobra será enviada al Federal Bureau of Investigation (FBI) para un peritaje crucial. Lo anterior pretende esclarecer definitivamente el rol del Cobra en el siniestro y recuperar posibles registros audiovisuales que podrían ser vitales para la causa.
Claudia Urrutia, presidenta de los Bacaladeros del Maule, explicó que la Ley Supersol exige a todas las embarcaciones industriales con piloto automático contar con sistemas de registro continuo. «Todos los barcos industriales que tengan el piloto automático, según la ley Supersol, deben tener una cámara 360 que esté grabando en todo momento las imágenes y el audio de lo que ocurre adentro», detalló Urrutia.
Confianza en la Expertise del FBI y Pendientes Clave
La elección del FBI como organismo pericial ha sido valorada positivamente por la dirigenta. «La pericia la están solicitando que la haga el FBI. Eso da un poco más de tranquilidad a las familias, porque es un ente reconocido de prestigio, transparente. Que si hubo manipulación, si hubo algún daño o si se puede recuperar algo, ellos tienen las capacidades técnicas para poder recuperar esas imágenes», afirmó Urrutia, destacando la búsqueda de imparcialidad y rigor técnico.
La dirigenta agregó que, además de este peritaje clave, aún existen elementos cruciales pendientes: «Lo que no ha sido entregado todavía son restos biológicos que deberían salir dentro esta semana», puntualizó, refiriéndose a pericias que también se consideran fundamentales para la investigación.
Perspectiva de la Querella y la Defensa del Cobra
Desde la parte querellante, el abogado Rafael Poblete, representante de las familias de los tripulantes del Bruma, también enfatizó la relevancia de este peritaje internacional. «Los peritajes de la Caja Naranja del Cobra, que en mi opinión son los más relevantes, se van al FBI de Estados Unidos, no se van al fabricante, y dependiendo de esos, la investigación podía tomar cursos relevantes en nuestro concepto», subrayando la importancia de la autonomía del peritaje.
El abogado reiteró la obligatoriedad de estos dispositivos en la flota pesquera de alta mar: «Los pesqueros de alta mar tienen la obligación de tener una grabación en cabina, lo mismo que las aeronaves que llevan una caja negra», señaló, comparando la importancia de estos registros con los de la aviación.
Por su parte, Alejandro Espinoza, abogado de los tripulantes del buque industrial Cobra, rechazó categóricamente cualquier insinuación de alteración de los dispositivos. «Rechazamos tajantemente cualquier insinuación de manipulación de los equipos a bordo, menos por parte de la tripulación del Cobra», afirmó. Espinoza explicó que «las cámaras del puente están bajo administración exclusiva de un proveedor visado por la Armada y no pueden ser intervenidas por terceros, menos por los tripulantes del Cobra». Añadió, además, que «todos los registros fueron requisados por las autoridades, y el barco sigue bajo custodia de la Fiscalía».
Durante la presente semana se espera la entrega a los familiares de los resultados de los exámenes biológicos practicados en el buque Cobra, lo que podría aportar más claridad a esta compleja investigación.
SOJ





