En un gesto de potente mensaje diplomático y religioso, el Papa León XIV recibió al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, en una audiencia privada tras la misa de inicio de su pontificado. La reunión, celebrada en el Palacio Apostólico del Vaticano, reafirma el llamado del nuevo pontífice a «construir un mundo donde reine la paz».
Zelensky, acompañado de su esposa Olena Zelenska y una delegación de altos funcionarios ucranianos, buscó establecer un canal directo con el nuevo líder de la Iglesia Católica en el contexto de la guerra con Rusia.
Durante la misa en la Plaza de San Pedro, ante delegaciones internacionales, León XIV clamó por una «paz justa y duradera» para Ucrania, pidiendo a la Virgen María «consuelo para quienes sufren». Zelensky agradeció públicamente estas palabras, destacando la necesidad de paz y una vida digna para su pueblo.
La audiencia privada, de más de veinte minutos, se centró en la mediación internacional y el papel del Vaticano en facilitar el diálogo entre Kiev y Moscú.
La visita de Zelensky, a la Santa Sede, ocurre tras las primeras conversaciones directas entre Ucrania y Rusia desde 2022 en Estambul. La implicación del Vaticano podría ser clave para un posible alto el fuego.
En el plano político, Zelensky también se reunió con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, en un gesto de distensión tras tensiones previas.
León XIV hereda un escenario global complejo y su llamado a la paz en Ucrania indica que el conflicto será central en su agenda. Su encuentro con Zelensky envía un mensaje claro: el Vaticano busca ser un interlocutor activo en la búsqueda de paz. El respaldo papal refuerza la posición de Ucrania y le permite apelar a una audiencia global.
En un contexto incierto, esta reunión podría ser el inicio de un renovado esfuerzo de mediación internacional, donde la paz, como insistió el Papa, requiere voluntad política además de oraciones.
SOJ





