Una oleada de manifestaciones sacudió hoy lunes la comuna de Talcahuano, desatada por el reciente anuncio de la empresa PacificBlu de cesar sus operaciones el 1 de enero de 2026. La drástica decisión de la pesquera responde directamente a la aprobación de la reducción del fraccionamiento industrial en la cuota de merluza común, que disminuirá de un 60% a un 48%.
Las movilizaciones generaron significativas alteraciones en el tránsito desde tempranas horas de la mañana. A las 7:54 horas, fue advertida la lentitud vehicular en la Avenida Gran Bretaña, afectando la circulación hacia las rotondas Huachipato y Cementos Biobío, así como en las avenidas Juan Antonio Ríos y La Marina.
La situación se tornó más crítica cuando, durante la mañana, el tránsito vehicular debió ser suspendido por completo en la rotonda Cementos Biobío debido a la masiva presencia de manifestantes en la vía. Carabineros se desplegó en el lugar para gestionar la situación, recomendando a los conductores utilizar la Avenida Colón como ruta alternativa hacia Concepción y Talcahuano.
Afortunadamente, a las 10:17 horas, se produjo el restablecimiento del tránsito en la rotonda Cementos Biobío, aunque la congestión persistía en la Avenida Gran Bretaña en dirección al puerto. Carabineros informó la detención de tres personas en el contexto de las protestas.
El secretario del sindicato de trabajadores de PacificBlu, Iván Morales, expresó la profunda indignación de los empleados, señalando que «producto de la ley de fraccionamiento, donde el Gobierno ha mentido de forma reiterada y eso se pudo comprobar en la última sesión de la comisión mixta, donde el subsecretario de Pesca (Julio Salas) indicó que la pesca industrial solo pescaba el 61% de su cuota, lo cual es mentira porque la PacificBlu pesca el 99% de la cuota».
Morales lamentó las consecuencias de las políticas gubernamentales, afirmando que «esas decisiones ideológicas que emanan del Gobierno están dejando sin trabajo» a un importante número de personas, incluyendo «250 trabajadores de Talcahuano, donde la mayoría son jefas de hogar», anticipando un duro golpe para la economía local y las familias que dependen de la empresa. La tensión en Talcahuano se mantiene mientras la comunidad laboral y la ciudadanía buscan respuestas ante el futuro incierto que se cierne sobre la industria pesquera local.
SOJ





