El Paso Fronterizo Pichachén, única puerta de entrada a la Región del Biobío, desde Neuquén-Argentina, ha experimentado un alarmante incremento del 277% en la detección de productos de origen animal y vegetal que representan un riesgo para la sanidad del país. La Directora Regional (s) del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío, Carolina Contreras, informó sobre este significativo aumento, subrayando la importancia de proteger la agricultura nacional.
«Hemos registrado un aumento considerable en las intercepciones de productos vegetales como frutas, verduras y maderas con corteza o daños por insectos, pasando de 110 kilos la temporada anterior a 385 kilos en la actual. Este incremento podría explicarse por el mayor flujo de pasajeros que ingresan al país a través de este control fronterizo», explicó Contreras.
La preocupación radica en que estos productos pueden ser portadores de plagas y enfermedades que amenazan la agricultura chilena. Por ello, los inspectores del SAG realizan exhaustivas revisiones del equipaje y los medios de transporte que cruzan la frontera, solicitando la apertura de los mismos para inspeccionar su contenido.

La legislación chilena es clara: todos los vegetales, animales, productos de origen vegetal o animal, productos químicos y biológicos para uso agrícola, productos farmacéuticos veterinarios y alimentos para animales deben ser inspeccionados por el SAG antes de su ingreso al país. El inspector determina las medidas a aplicar, autorizando el ingreso de productos que cumplen con los requisitos y eliminando aquellos que representan un riesgo.
Este aumento en las intercepciones subraya la importancia de reforzar los controles fronterizos y concientizar a los viajeros sobre la necesidad de respetar las normativas sanitarias, protegiendo así el patrimonio agrícola y ganadero de Chile.
SOJ





