La intensa búsqueda de los siete pescadores del bote «Bruma», desaparecidos desde el 31 de marzo, ha dado un giro significativo en su investigación. La fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, designada especialmente para el caso, reveló que la tripulación del barco pesquero «Cobra» está siendo investigada en distintas calidades, algunos como imputados y otros como testigos, en el marco de las diligencias para esclarecer la misteriosa desaparición.
Tras reunirse con familiares y abogados de los pescadores extraviados, la fiscal Cartagena explicó la complejidad del caso, señalando que la investigación se ha ampliado para abordar dos hechos distintos pero interconectados: la desaparición de los siete tripulantes del «Bruma» y la de un miembro de la propia tripulación del «Cobra», de quien también se perdió el rastro. «Son dos hechos los que se investigan, la desaparición de los pescadores y la del tripulante de Cobra», confirmó la persecutora, añadiendo que este último aún no ha prestado declaración ante la fiscalía.
Ante la incertidumbre que rodea el caso, la fiscal Cartagena enfatizó la apertura de la investigación a múltiples escenarios. «No hay una principal hipótesis aún, el estado en el que estamos es donde no se descarta nada. Eso se lo dejamos muy claro al equipo de abogados de la familia. No es malo, lo más probable es que haya muchas hipótesis», sostuvo, subrayando la exhaustiva labor pericial en curso.
Las diligencias en el barco «Cobra» abarcan un amplio espectro de análisis, incluyendo pericias mecánicas para examinar el funcionamiento de la embarcación, análisis químicos para detectar posibles sustancias relevantes, y pericias cibernéticas para rastrear comunicaciones y datos electrónicos. La fiscalía busca así reconstruir los eventos que pudieron haber precedido y rodeado la desaparición de los pescadores del «Bruma», sin descartar la posible conexión con la ausencia del tripulante del «Cobra».
La designación de una fiscal regional para liderar la investigación subraya la seriedad y la prioridad que las autoridades otorgan a este caso, que ha generado profunda preocupación en la comunidad pesquera y en la región del Biobío. Mientras la búsqueda en el mar continúa, la lupa de la justicia se centra ahora en la tripulación del «Cobra», en un intento por desentrañar el misterio detrás de la desaparición de los siete pescadores y encontrar respuestas para sus familias.
SOJ





