La búsqueda de los siete pescadores desaparecidos tras el naufragio en la zona de Coronel continúa, mientras la investigación del Ministerio Público se centra en la posible colisión entre el buque «Cobra» y la lancha «Bruma». El hallazgo de rayones y marcas de pintura en el casco y la hélice del buque mayor ha planteado la interrogante de si la tripulación del «Cobra» pudo haber visto a la embarcación más pequeña.
En este contexto, Alfonso Kaiser, ingeniero naval y profesor de la Universidad de Los Andes (UANDES), ha ofrecido su perspectiva técnica sobre la situación. «La cofradía de los marinos en general, todos, civiles, militares y pescadores, es que se apoyan entre ellos en momentos complejos», señaló Kaiser, destacando el sentido de solidaridad en la comunidad marítima.
En cuanto a la posibilidad de que el «Cobra» no haya detectado la presencia del «Bruma», Kaiser afirmó que «es factible». Explicó que «la altura entre la parte más debajo de la embarcación y lo que está al borde de la cubierta es 1,48 metros, y tienes olas de cinco metros, entonces, tú no la ves. Hay embarcaciones que no se ven».
Sin embargo, Kaiser también recordó que ambas embarcaciones cuentan con sistemas para prevenir colisiones. Los buques como el «Cobra» están equipados con dispositivos de detección, cuyo uso está regulado por ley. Por su parte, la lancha «Bruma» también cuenta con elementos de seguridad, como reflectores.
La investigación continúa en curso, con el objetivo de esclarecer las circunstancias del naufragio y determinar si hubo negligencia por parte de la tripulación del «Cobra».
SOJ





