El moderno rompehielos AGB-46 Almirante Viel, construido en Asmar Talcahuano, está siendo sometido a intensas pruebas y entrenamiento antes de su primera misión en la Antártida. La Armada de Chile busca así garantizar que el buque esté completamente preparado para operar en las difíciles condiciones del continente blanco.
Desde principios de septiembre, la tripulación del Almirante Viel, bajo el mando del capitán de navío Juan Pablo Enríquez, ha estado trabajando arduamente para familiarizarse con los sistemas y procedimientos a bordo. Según el teniente 1° Agustín Reimann, oficial piloto del buque, el proceso de navalización consiste en adaptar el buque a los estándares de la Armada y garantizar su operatividad en condiciones extremas.
Un nuevo capítulo para la presencia chilena en la Antártida
La incorporación del Almirante Viel a la flota naval marca un hito importante para la presencia chilena en el continente antártico. Junto al patrullero oceánico Marinero Fuentealba y el remolcador de flota Lientur, el rompehielos formará parte del Trinomio Antártico, fortaleciendo la capacidad de Chile para realizar investigación científica, brindar apoyo logístico a sus bases y reafirmar su soberanía en la zona.
Capacidades únicas
El Almirante Viel es un buque de última generación, diseñado para operar en las aguas heladas de la Antártida. Cuenta con tecnología de punta y equipamiento especializado para llevar a cabo diversas tareas, como la investigación científica, el apoyo logístico y la búsqueda y rescate.
Durante su primera comisión antártica, el Almirante Viel realizará pruebas de navegación en hielo, evaluará sus sistemas y verificará su capacidad para operar en condiciones extremas. Además, el buque transportará personal y material a las diferentes bases chilenas en la Antártida.
Un equipo altamente capacitado
La tripulación del Almirante Viel está compuesta por marinos altamente calificados y experimentados. Según el capitán Enríquez, el profesionalismo y el entrenamiento de los tripulantes son fundamentales para garantizar el éxito de las misiones en la Antártida.

